Anhelaba tener mucha gente alrededor, pertenecer a un grupo de amigos donde los chistes locales o parrandas sin fin fueran el pan de cada día. Imaginaba si sería capaz de cantar en un karaoke frente a todos y además bailar. Maquillarme con un grupo de mujeres mientras hacemos planes, hablamos de hombres o criticamos a otras mujeres. ¿Es dificil de creer?, nunca antes había tenido eso. En los últimos meses mi vida se ha convertido en un torbellino de gente con quien desayunar, con quien platicar, a quien pasar a recoger, a quien esperar para que me lleven, un grupo de mujeres llendo a la playa, a ser invitada a un cumpleaños, a ser la elegida para organizar una fiesta y además ser capaz de cantar y bailar ahí.
Ahora mismo hay una fiesta en esta casa, yo estoy agradecida de estar enferma porque no hubiera encontrado otra manera de decirles que por favor me dejen en paz, prefiero estar sola.
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domingo, 28 de diciembre de 2014
miércoles, 29 de enero de 2014
Evaluación incorrecta
Ayer desperté con la intención de ser más optimista en la
vida, me preparé uno de esos jugos que están de moda para desintoxicarse y me
fui al trabajo cantando. Tarareaba en el camino y no me importó que la gente
volteara a verme. Durante el día fui a recoger un paquete a la oficina postal
más cercana y de regreso al trabajo con el sobre en la mano, me sentí como esa
gente que sale en las películas, bailando y cantando en la calle de tanta
felicidad. Luego en la tarde me fue entrando una tristeza bien grande y de regreso
a mi casa me subí a un puente, sentí como el frío me entraba por el cabello y hacía
contraste con el calor que me daba la chamarra. Me quedé ahí un rato pensando.
Cuando llegué a mi casa deduje que es probable que en el
mundo existan personas que en realidad están mal diagnosticadas y no son
suicidas, entonces deberían de convertirse en pilotos de carreras, trapecistas
o en esas mujeres que giran en tableros mientras el hombre de los cuchillos se los lanza, durante esas acciones ellos cierran
los ojos pensando si hay algo que les dé una razón para salvarse y tener ganas
de quedarse por aquí más tiempo.
Hoy no me tomé el jugo.
martes, 19 de noviembre de 2013
Indiferencia
Estoy segura de que el ochenta por ciento de la gente que me
rodea, que me ayuda en la desgracia, que se quiere acostar conmigo, que me
comenta en el Facebook, que viene a leerme aquí en lugar de llamarme, que me
manda mensajes despiadados reclamándo mi ingratitud, piensa que soy un desastre y una buena para nada.
Ven y juzgan mis movimientos como dioses intocables e incorruptibles, no me
perdonan que falle, que cometa errores,
me crucifican por no ser la misma glamorosa y demostrar poder, solo por joder me presento de lo peor cuando les voy a ver. Hablan
de mí a escondidas, de la desgracia que es para ellos no verme arriba, por no
usar vestidos Chanel, no vivir más en Polanco, yo escucho detrás de las
puertas, sin querer, pero lo escucho, y extrañamente en lugar de mortificarme,
toda su opinión me vale un pito, me parece más curioso que yo me haya vuelto una persona
que escucha detrás de las puertas. En las noches solo quiero dibujar, no hablar
y después cuando se apagan las luces cierro los ojos, no duermo, solo cierro
los ojos, las dos de la mañana, las tres, las cuatro; a las cinco puedo dormir
algo y a las seis me levanto a bañarme para
salir lo más pronto que se pueda de ahí,
después caminar, caminar mucho, por horas antes de llegar al trabajo.
A veces pienso que una maldición cayó sobre mí, pero inmediatamente alejo esa teoría y pienso que debo ser optimista y seguir, después me doy cuenta que en realidad a nadie le importa y concluyo que soy mala persona, porque en verdad a nadie le importa que yo dibuje si no aporto dinero, a nadie le interesa que yo tenga ideas maravillosas si soy una homeless, a la gente le importa un carajo que yo haya montado una exposición en una galería si no tengo dinero, que sirve para comprar ropa bonita, para pagar la tarjeta de crédito, para pagar una casa, para comer con tus amigos, para ir a antros, para pagar las deudas. Y todo eso lo escribo aquí porque a nadie le interesa escuchar cosas feas, a los hombres no les gustan las mujeres con problemas. Lo escribo aquí porque es un placebo para seguir dibujando, para seguir caminando todos los días, aunque eso a nadie más que a mí le importe.
(El dibujo borroso que esta arriba, si a alguien le importa, lo hice yo)
A veces pienso que una maldición cayó sobre mí, pero inmediatamente alejo esa teoría y pienso que debo ser optimista y seguir, después me doy cuenta que en realidad a nadie le importa y concluyo que soy mala persona, porque en verdad a nadie le importa que yo dibuje si no aporto dinero, a nadie le interesa que yo tenga ideas maravillosas si soy una homeless, a la gente le importa un carajo que yo haya montado una exposición en una galería si no tengo dinero, que sirve para comprar ropa bonita, para pagar la tarjeta de crédito, para pagar una casa, para comer con tus amigos, para ir a antros, para pagar las deudas. Y todo eso lo escribo aquí porque a nadie le interesa escuchar cosas feas, a los hombres no les gustan las mujeres con problemas. Lo escribo aquí porque es un placebo para seguir dibujando, para seguir caminando todos los días, aunque eso a nadie más que a mí le importe.
(El dibujo borroso que esta arriba, si a alguien le importa, lo hice yo)
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martes, 10 de septiembre de 2013
La manera habitual
Imaginen que van ustedes por la vida caminando como si nada,
cumpliendo su rutina diaria, vestidos como la gente ordinaria, viendo pasear a
un perro y preguntándose si están cumpliendo con los patrones en la vida para
ser feliz, de pronto el universo los toma con unas grandes pinzas que llegan
desde el cielo, los levanta despacio, con cuidado y los introduce a un gran
frasco de cristal, enrosca la tapa para evitar fugas y sacude una y otra vez el
recipiente con ustedes dentro, removiendo frecuentemente para que no se peguen
en el fondo. Bueno, quizás esto último no, pero una vez que los ha dejado bien
mareados, abre el frasco y olvidando la delicadeza anterior simplemente los tira
desde arriba y los ve caer fracturados en decenas de partes, luego se retira.
En verdad a veces me gustaría que mi vida fuera normal y aburrida,
ser ama de casa por ejemplo, ser la esposa fiel, leal y comprensiva, hacer
suculentos guisos y tener la casa impecable, ver a mis amigas una que otra
mañana mientras me escapo de la rutina, pero incluso ahí creo que por azares
del destino me volvería contrabandista, encontraría una manera de plantar droga
en mi casa y me aburriría del ñoño de mi marido, lo dejaría y tendría un amante
ruso que me seduciría cada noche tan solo por susurrarme cosas al oído. Maldita
sea.
El universo me dejó tirada otra vez dividida en tres, con
todos los planes echados por la borda por una mala jugada del destino y gracias
a una pendeja en la que confié y me dejo prácticamente en la calle. Entre más
cosas me suceden así más me preocupa el hecho de volverme más wey, más vale
madre, más cínica o simplemente tener más agudo el instinto de supervivencia.
Eso si, estoy segurísima que de esto no me voy a morir.
sábado, 10 de agosto de 2013
Tan evidente
Me tardé exactamente treinta y un días antes de que se me ocurriera
que debía cambiar los muebles otra vez. En realidad nunca me pareció tan cómodo
dormir en un sillón, creo que prefiero ver una cama, con sus cojines, su
edredón y el cubre cama para no ensuciar cuando te sientas sobre ella. Y bueno,
es que estaba yo muy tranquila viendo la televisión y de pronto se me ocurrió
que sería mejor que las cosas estuvieran de otra manera y que seguramente mi
alma y mi espíritu o mi corazón se iban a sentir mejor cuando ya todo estuviera
diferente. Eso fue alrededor de las seis de la tarde y ahora a las diez de la
noche no sé qué hacer con un sillón que me sobra, intenté subirlo a mi ropero
pero por más esfuerzos que hice solo me dolió la cabeza y no lo logré, así que
ahora descansa encima de otro sillón, porque si, tengo tres sillones en mi recamara además del
futon que funciona de cama, ah y dos sillas que son mis favoritas , antes tenía
más pero por el espacio tuve que deshacerme de ellas.
Antes de continuar con lo aburrido de mi post, hoy acepté
finalmente que perdí al que yo creía que era mi mejor amigo, él cree que yo le
gusto, pero yo creo que cuando tienes a alguien que no está disponible nunca, le
idealizas y distorsionas las cosas. Y no es porque yo siempre estuviera en otra
relación, sino porque él era de las pocas personas que sabían que aun cuando yo
conociera a un hombre nuevo y saliera con él, nunca pude enamorarme de otro, no
pude o no quise. Y todavía no sé si quiero. El punto es que si te gusta tu
mejor amiga, lo peor que puedes hacer es besarla cuando estás bien borracho, no es bueno.
Ahora me voy, a ver que puedo hacer con ese sillón que sobra y averiguar si cuando termine de arreglar todo, las cosas van a volver a ser perfectas.
viernes, 26 de abril de 2013
How to disappear completely
Lo
cabrón de ir a terapia no fue al final hablar de lo que me molestaba y de lo
que me dolía, fue el mirar con
la cara llena de angustia hacia el muro que enmarca el sillón del doctor, mientras recordé todo lo que había enterrado. Historias
de terror ocultas bajo la alfombra y yo bailoteando encima de los cúmulos mal
guardados, cayéndome y levantándome, preguntándome porque salen siempre mal las
cosas, soñando cosas tan horribles y avergonzándome siempre por eso. Como en
esa canción de Radiohead, “That there
that's not me, I go where I please, I walk through walls, I float down the
Liffey”
Es como una película en blanco y negro, una de esas que no quieres ver cuando
estas solo, donde esa niña protagonista ni
siquiera logro reconocer, pobrecita, ¿podrá superar todo eso? ¿O qué clase de
mounstro va a ser cuando crezca? más le valdría quedarse sola y guardarse esa
historia.
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