Hace poco vi el tráiler de una película donde el protagonista es adicto al porno, si, a ver videos de pornografía, películas porno, ver religiosamente pornografía en su computadora todos los días; hasta que su novia lo descubre y tienen por supuesto un gran problema. Esto me hizo pensar que tan sano es ver todos los días pornografía, solo ver pornografía de vez en cuando, en cuantas mujeres ven porno, ¿solo yo tengo mi página favorita porno?, ¿porque nos da vergüenza decir que vemos pornografía? recordé los hombres a los que les hable de eso y se espantaron tan solo por el hecho de que yo supiera del tema, volví a pensar en las mujeres que se horrorizan por ello, ¡bah ellas me dan hueva! no las incluyamos; recordé lo interesante que ha sido poder hablar con un hombre en especial de ello, sin que se espante, compartiéndome su página favorita y después seguir hablando como si nada de lo que sea, donas de chocolate por ejemplo, yo que sé. En fin, el punto es que me puse a analizar si en verdad soy una adicta si todos los días quiero ver pornografía, ¿qué pasa si decido que a partir de mañana ya no voy a abrir mi computadora de manera ansiosa buscando mi link favorito? nada debe pasar; por eso señoras y señores he decidido dejar de ver porno… por ahora… o hasta que encuentre algo que sustituya a los añorados plativolos.
jueves, 15 de agosto de 2013
Concupiscente
Hace poco vi el tráiler de una película donde el protagonista es adicto al porno, si, a ver videos de pornografía, películas porno, ver religiosamente pornografía en su computadora todos los días; hasta que su novia lo descubre y tienen por supuesto un gran problema. Esto me hizo pensar que tan sano es ver todos los días pornografía, solo ver pornografía de vez en cuando, en cuantas mujeres ven porno, ¿solo yo tengo mi página favorita porno?, ¿porque nos da vergüenza decir que vemos pornografía? recordé los hombres a los que les hable de eso y se espantaron tan solo por el hecho de que yo supiera del tema, volví a pensar en las mujeres que se horrorizan por ello, ¡bah ellas me dan hueva! no las incluyamos; recordé lo interesante que ha sido poder hablar con un hombre en especial de ello, sin que se espante, compartiéndome su página favorita y después seguir hablando como si nada de lo que sea, donas de chocolate por ejemplo, yo que sé. En fin, el punto es que me puse a analizar si en verdad soy una adicta si todos los días quiero ver pornografía, ¿qué pasa si decido que a partir de mañana ya no voy a abrir mi computadora de manera ansiosa buscando mi link favorito? nada debe pasar; por eso señoras y señores he decidido dejar de ver porno… por ahora… o hasta que encuentre algo que sustituya a los añorados plativolos.
jueves, 29 de septiembre de 2011
Del mezcal
No es que no me guste tomar alcohol, creo que el punto es que no sé como emborracharme bien. Pa´ ser sincera creo que lo que no me gusta de embriagarme es que siento que llevo desventaja, la mayoría de las veces hablo hasta por los codos y suelto todas las cosas que no debería decir. Un ejemplo, el día que llegué a vivir a donde resido ahora, me llamó la Doña para decirme que me esperaban con una botellita de mezcal para darme mi bienvenida, lo que empezó con presentaciones leves y timidonas con sus amigos y novio terminaron en la NTQVCA dándoles consejos a todos los presentes…si, la mala copa de mí se pone a dar consejos, quizás hasta ahí hubiera sido tolerable sino fuera porque se me ocurrió recomendarle a mi amiga que valorara a su novio, que era guapo, responsable, que estaba con ella ahí y era guapo, y la cuidaba y era guapo, y que lo viera bien porque era guapo, todo eso frente del guapo, quien cada vez más emocionado me servia mezcal tras mezcal, más porque la novia a quien yo tenia abrazada, para que hubiera más toque paternal en mi consejo, lloraba porque si, lo quería mucho y además, efectivamente, era guapo. Después, laguna mental, de verdad que por más que hago no me acuerdo como fue que terminé sentada en el piso cantando canciones de Luis Miguel con el guapo, cha! Después laguna mental y ya estoy sentada en el comedor con el guapo enfrente diciéndome “pues no estas nada mal, con todo respeto”, yo levanto mi cabeza con los ojos entrecerrados, enfocando el obturador para buscar a mi amiga, y de la amiga nada, solo el guapo y yo en el lugar. Y bueno, en ese punto es cuando uno muy borracho muy borracho pero bien que sabe lo que esta bien y lo que esta mal, así que yo tomé mi pared más próxima y mejor me fui derechita a mi recamara, no fuera a ser que el guapo se me pusiera mas guapo y entonces si vale madre la amista´.
Ah, horas después helicopteritis y llegar a trabajar tarde y todavía ebria, jurando que no lo vuelvo a hacer.
Aún con eso, ahora mismo voy por unos mezcales ¿quién va?
lunes, 1 de marzo de 2010
Y ya no me acuerdo si te lo platique porque ya vez que todo se me olvida
Evidentemente no soy muy inteligente, si lo fuera no insistiría en venir con tremendos tacones usando transporte publico, no creo que pueda crear una resistencia antipena para soportar que la gente me vea cuando me caigo bajándome del microbús, por lo menos alguien me ayudó a levantarme, era mujer creo. Lo que me recuerda que tengo pocas amigas inteligentes, hablo de esas que leen cosas bien complejas, lucen intelectuales, usan lentes con los cristales eternamente sucios y hablan tan maravillosamente que me voy haciendo chiquita pensando “oh, yo jamás podría articular esa compleja frase”, que atractivas para mí, tengo una que así es, no le digo que la idolatro porque sino yo perdería la gracia que tengo hacia ella, que dice que soy chistosisima, cuando me lo dice intento recordar que cosas chistosas hago con ella, pero luego me detengo si no además de perder mi virtud y frescura me volveria predecible. También cuando caminaba con mi tobillo adolorido por la caída del micro me acordé que una vez un cuate que leía mi blog me contactó para conocerme y pensó que yo era una mujer fatal que solo se tomaba un café contigo y en lugar de postre te hacía el amor, no fui lo que esperaba, ni hermosa ni rica ni pobre ni nada, aunque sinceramente después del postre si me gusta mucho hacer el amor, que me lo hagan y yo hacerlo, o yo hacerlo sola o yo solo hacerlo. Lo que yo recuerdo de él es que si era muy feo, hasta le mande una foto a un amigo donde decía “checa, es feo, pero me cae re bien”, pensé que podríamos ser buenos amigos y en lugar de eso él escribió un tratado acerca de sus preferencias hacia las mujeres que usan tenis y no por las falsas que usamos tacones. Lo que me llevó a pensar en lo intolerante que nos volvemos, alguien que dice que me quiere, por ejemplo, odia que yo escriba, le avergüenza que la gente me lea y me pregunta si no me da pena lo que van a pensar de mí, todas mis desgracias, según él, se las debo a este blog, no me deja dinero y me quita el tiempo, por todo eso amenaza con contratar un hacker para que lo desaparezca, yo en lugar de hacerle caso sigo escribiendo, lo que me recuerda, invariablemente, que a veces no soy muy inteligente.
martes, 9 de febrero de 2010
Que bonitos zapatitos
Ayer iba a ir a una cita, me puse tacones de 12 cms. que no consideré a las 7 de la noche ya no iba a tolerar.
De regreso al lugar donde vivo decido irme en metro, camino unas cuadras para llegar a la estación y de pronto me arrepiento de llevar una falda tan corta, así que le alargo la correa a mi bolsa y la pongo a la altura de la falda para que me tape las piernas, dos cuadras después de que me chifló el del camión de refrescos y todos me ven las medias se me ocurre asomarme a ver lo que ven, descubro con horror que la bolsa solo logró subirme la falda hasta limites inimaginables, y mis chones de encajito se ven bastante llamativos.
Subirme con mi ultimo saco Chanel puesto al metro ya es para seguirse riendo por dentro, mientras camino el transborde de una línea a otra mentalizo cuantos viajes de taxi podría pagar si vendo como vintage el trajecito completo, también me maldigo pensando como se me ocurre meterme al metro y caminar y caminar con semejantes taconsotes. Aún con todo se me ocurre ir al super y cuando llego pasa por mi mente pedirle al policia de la entrada que me deje subirme a una de esas sillas de ruedas eléctricas que se ven tan cómodas, pero me da pena y me cuelgo del primer carrito disponible para caminar por el super como zombie. Con la emoción de las compras (si, me emociona pasar por el pasillo de limpieza) se me olvida un poco el malestar, pero hora y media después y 4 productos en el carrito, siento nuevamente que esos tacones son un tremendo castigo para mí, me acerco a pagar y veo con gran emoción que hay un Mac Donalds en el área de cajas.
Eran las 10:30 de la noche cuando ordené el Mac trio del día, con papas y refresco, si si, con coca, lo que sea con tal de poder sentarme un momento. Cuando me están preguntando que si quiero jalapeño veo como van cerrando de cortina del local, más desesperada que indignada le regreso la charola a la cajera y la amenazo que si no me puedo sentar no quiero nada, la gerente me escucha y me propone entrar mientras ellos terminan la limpieza, acepto inmediatamente.
Eran las once de la noche cuando comía mi hamburguesa en un local vacío de MacDonalds, la gente me veía desde afuera mientras yo escuchaba reggae y veía lo altos y bonitos que se ven mis zapatos de doce centímetros.
sábado, 31 de octubre de 2009
Dejà Vu
Repasemos los hechos, te asustó mi actitud seria después de haber visto mi rostro amable durante un par de meses; leíste lo que escribo y prometiste no asustarte, pero te incomodó que siempre me sentará frente a ti con las manos escondidas entre las piernas cruzadas y te dijera que no me gusta que mis amigos me toquen.
Recordemos, como te emocionaste cuando nos volvimos a ver, de lo frágil que te parecí y de cómo empezaste a hacer planes para cuidarme, a mi, tan indefensa.
En cierta forma me sentí culpable e intenté descubrirte que yo no soy esa, ni tan perfecta ni tan desvalida que te hacía construir ilusiones, entonces comencé a contarte historias, tan terroríficas como solo pueden serlo las verdades.
Aún así llegó el momento inevitable, ya no podías estar sin mí y prometiste que nunca te ibas a ir. Yo, espectadora de este nuevo dejà vu, solo esperé paciente y con el rostro ausente ya de cualquier sonrisa lo que de memoria se que iba a pasar.
Sentada en este café, con las manos escondidas entre las piernas cruzadas, me río del hombre que sentado en la mesa de junto le promete a alguien tras el teléfono que nunca se va a ir.
lunes, 18 de mayo de 2009
Homenaje a mi ego
si alguien desea votar por mí hagalo aquí
http://lavidaesliberta-aki.blogspot.com/
si ganamos podremos festejar con harto vino y orgías.
jueves, 14 de mayo de 2009
En un mundo paralelo
-Hace tiempo conocí a alguien que me cayó súper bien, claro también me gustaba, pero era mucho mas chico que yo, me caía de pelos
-¿Y que paso?
-Preferimos ser amigos
-¿no te lo “echaste”?
- Nop
-Te lo hubieras echado
-Era muy chico
-¡Lo hubieras hecho!
-Ayer vi a un amigo, nos tomamos unas cervezas y platicamos horas, me cae re bien
-¿Y te lo “echaste”?
-¡Charros we!
-Lo digo con la mejor de las intenciones we, perdón, me he formado esta imagen de devora hombres por alguna razón
-¿Lo hombres no saben preguntar otra cosa?
-err…nop
-pues no, es mi amigo.
-Vecinito
-¿Qué pasó?
-en un mundo paralelo se me ocurrió que podría “echarte” ahora mismo diciéndote palabras lujuriosas como menso, tonto y baboso
-¿Qué?
-que menso, tonto y baboso podrían funcionar como palabras lujuriosas que pueden subir al máximo la libido de una persona de estatura media con lentes y de pelos chinos que insiste en alasiarlos
-…
-¿Ton´s no?
miércoles, 6 de mayo de 2009
La princesa Rana que por consejo tiene que tomar terapia para que no le tenga miedo a su vecino porque si enseña el corazón nomás recibe madrazos

Pues si, el vecino se mudó, justo nos conocimos una semana antes de que se fuera a vivir al sur de la ciudad. Por eso yo que soy bien macha le dije “Orales pues gracias y adiós”, ya saben, toda glamour.
Al otro día de que se fue, me levante tarde, ni me peine y me salí a comprar unos chilaquiles, greñuda y mugrosa, total, ¿Quién me va a visitar?, regrese y me dispuse para comer hasta embarrarme cuando sonó el timbre
“¿Quien chingados? No abro”
Vuelve a sonar y ahora todavía se quedan pegados
“¿Pero porque me tocan a mi? Abusan que estoy en la planta baja, pero ahorita me las pagan”
Salgo con bocado de chilaquil, chino al aire y pants con zapatos, total, igual le voy a abrir al de la basura.
En el momento que llego al zaguán, justo antes de abrir, escucho afuera un “¿que estas comiendo bolita?”
Cuando abro, ayy nooo, ¿no existe una varita mágica que me haga volverme alta, delgada, con peinado y maquillaje de “Miss”?, ya por lo menos ¿que me haga lavarme los dientes en este segundo?
Era el Vecino. Hacia un rato que no me daban ganas de aventármele a alguien a los brazos, ¿Qué hago en lugar de eso?, doy dos pasos para atrás y lo detengo para que no me abrace, entramos al departamento y me rodea con los brazos, nos reímos de emoción de nervios o nomás de puro gusto, pero lo aparto y lo siento en un sillón para que me cuente mientras yo me siento en una silla a unos metros, quesque para verlo mejor. Pero mi querido vecino que no tiene nada de tonto se ríe de mi y me dice que entiende mi modus operandi.
Y es que la neta, tengo miedo, de emocionarme y de que mañana ya no este, de que no vuelva a llamarme y solo me conteste por cortesía, de que me haga confiar en él y dentro de dos días se comporte como si nunca me hubiera conocido, de que salga de viaje y cuando regrese se le olvide quien era yo.
Ahora, yo le pregunto al universo, porque ahora AHORA que finalmente acepto que engorde y me avente 5 kilotes de puras garnachas y horas de estar sentada frente a la compu lo tenía que conocer? ¿porque no hace 6 meses que estaba flaca y buenota?
Aquí Andrés me diría, “porque estas bonita amiga”, pero díganme, ¿no es medio gacho que ese hombre que aparte de grandote, guapo y que esta bien bueno me diga de cariño “Bolita”?
BOLITA!!!???
No me chinguen, estos días que nos la hemos pasado juntos me he sentido terriblemente…¿como decirlo?...¡bolita!
En adelante les advierto que mi blog se convertirá en uno de esos de niñas anoréxicas, donde narraré mis esfuerzos para bajar 20 kilos comiendo medio bolillo y tres litros de agua en todo el día y asi serle atractiva a mi querido vecino y no me salga con que podemos ser amigos. Llámenme
Igual y haciendo ejercicio se me va esta tristeza que me hace pensar que además soy bien bipolar (si, si, aunque este de moda) y así dejar de ver de reojo a mis gotas de hierba de San Juan.
Ahora los dejo porque tengo que ir a revisar la pizza que acabo de pedir.
Besos
miércoles, 22 de abril de 2009
Demasiada importancia
Tener vecinos guapos tiene ventajas y desventajas.
Empezando por el lado malo, la probabilidad de encontrarte con alguien que es atractivo y tal pareciera que se acuesta arreglado, no me permite salir en pijama a sacar la basura por ejemplo, o salir a barrer mi patio en chones, bueno eso ni aunque estuviera feo, pero la cuestión es que me estresa ligeramente encontrármelo.
Las ventajas, pues que lo visitan más amigos guapos.
Jack se presento conmigo hace aproximadamente dos meses, ya lo había encontrado en la puerta y saludado como la gente decente que soy. Pero él un día se me acerco y me pidió disculpas por el ruido que hace cuando lo visitan sus amigos. Aparte de agradarme que se presentará, me extraño que se pusiera tan nervioso, no se si empezó a sudar por hablar conmigo o porque estaba haciendo un frío tremendo ese día. No lo volví a ver en un par de semanas más, aunque sabemos que estamos aquí por los ruidos normales que hace un vecino, vive exactamente arriba de mi departamento.
Un día mi querido Andrés me comento lo fácil que es entrar a mi edificio y que eso le preocupaba un poco, me alentó a visitar a mis vecinos para que en cualquier momento pudiera acudir a ellos, mientras hablábamos por teléfono escribí una nota:
Vecino, te dejo mi correo electrónico por si necesitas algo, todo menos una taza de azúcar porque no tengo.
Tu vecina NTQVCA
Salí del depa y subí las escaleras, al mismo tiempo que le explicaba a Andrés lo que estaba haciendo
-¿Vas a tocarle?
-Nop, solo voy a deslizar la tarjeta por debajo de la puerta, soy muy cobarde
Lo hice y baje corriendo como niño después de hacer tocado el timbre.
Y me senté a esperar.
La verdad no se que esperaba considerando que era domingo a las 11:00 de la noche cuando hice eso, asi que mejor me fui a dormir.
Y paso el lunes, y después el martes, el miércoles ya se me empezaba a olvidar, pero, normal en mi, de pronto empecé a pensar que si había estado bien que hubiera hecho eso, a la mejor va a pensar que le estoy coqueteando y yo solo quiero a alguien a quien de repente le puedas decir, ¿subo por un café? ¿Bajas a desayunar?
Todo el miércoles pensando eso, el jueves me fui a trabajar, a la hora de la comida salí sola, pensaba y pensaba como se hace para tener nuevos amigos, que siempre he sido mala para eso y hasta me extraña tener a Daniel y a Andrés. Fui caminando hacia la tienda cuando vi a alguien pasar frente a esta, se detuvo en el aparador, supongo le llamo la atención, y cuando noto que lo miraba puso cara de extrañeza. Era mi vecino, sorprendidos nos saludamos de beso (como siempre en la ciudad mas grande del mundo me pasan estas cosas a mi), le pregunte que hacia ahí pero no lo deje terminar, me despedí antes de que tocará el tema de la nota y salí huyendo.
Vecino, gracias por tu correo, es bueno que como vecinos podamos un día pedirnos una taza de café. Aprovechando te pregunto ¿porque tienes luces rojas en tu departamento?
Vecina, ja ja, loco ¿no?, me inspira para trabajar, mientras veo las ramas del árbol por la ventana, la luz, las velas…¿vino y queso para platicar?
Vecino, ¿vino?, ok.
Vecina, Ya estas ¿el fin de semana?
El problema es que le doy demasiada importancia a las cosas y subestimo a gente que es bien x pero yo los enaltezco y pienso que son lo máximo en la vida.
Es decir, vecino, estarás muy guapo, pero yo estoy más.
jueves, 16 de abril de 2009
Nobody does it better
“Idealizar es representar la realidad de manera extraordinaria, situación que por desgracia puede llevar a una insatisfacción generalizada”
A veces uno, sobre todo cuando algunas cosas no salen como se esperaba, comienza a hacer elucubraciones acerca de lo que pudo haber sido…y no fue.
“Si hubiera sido más cuidadosa, si no me hubiera confiado y hubiera mantenido mi atención sobre eso que tanto me gustaba. Si no hubiera abandonado mis cosas por todos lados, si todavía tuviera ese anillo tan bonito, negro y grande que me hacía ver las manos pequeñas, si lo tuviera…”
Pero no lo fui. Confiada deje perder eso que tanto apreciaba y que cuando no tuve más, se elevo en valor estimativo a milésimas de potencia.
Cada vez que surge la oportunidad de elegir uno nuevo me emociono, algunos me impactan de primera vista, por su tamaño, por lo bien que me sientan. Y alguna vez hasta me he quedado con alguno. Pero invariablemente terminan escondidos en alguna de cajas donde guardo lo que me aburre.
Y sigo añorando aquel anillo, recuerdo su tamaño, el filo dorado que recorre toda la orilla, de cuanto tarde en darme cuenta que era de madera, de lo bien que me hacía sentir.
Pero un día, de esos en que lo añoraba, pensé de pronto que no era tan bonito, que cuando hacia calor se me hinchaban los dedos y se quedaba atorado, que era tan grande que me lastimaba cuando escribía y me dolía la mano por cargar semejante anillote. Que a mucha gente no le gustaba como se me veía. Pero aún con todo eso ¿y si lo vuelvo a tener?
Y lo encontré, escondido en el oscuro fondo del cajón de mi tocador. Cuando lo vi descubrí que no me acordaba de que estaba rayado, que por las caídas y los malos golpes se le había caído un poco de pintura, que efectivamente pesa mucho. Asi que con cierto recelo me lo volví a probar.
Y comprobé, con todo y temor por haberlo idealizado, que me sigue gustando igual o más que antes, porque desde las primeras veces que estuvimos juntos supe que era mi anillo.
A pesar de que a veces, durante nuestra historia, lo pierda y no pueda decir que otra vez es mío
jueves, 26 de marzo de 2009
Ya lo pensé mejor
No, no eso no funciona
"Ya lo pensé mejor y creo que esto no me lleva a mi a ningún lado, lo mejor es que no nos volvamos a ver nunca..."
No, no manches, si yo lo que quiero es verlo
"Mira, creo que nos convendría ser amigos, nos podemos llevar de pelos, a final de cuentas ya sabemos de que pie cojeamos..."
No, pero si yo me lo quiero comer
"Hola, como te va, ¿que te parece si nos vemos para una de esas citas de cuatro orgasmos?, no perdón, digo para consultarte algunas cosas de la tienda, ¿te pasas por aquí?
miércoles, 25 de marzo de 2009
Soy bien fodonga me cae!
Pero a mi me pasa que cuando tengo “novio” termino mimetizándome, desde mis primeros galanes en la prepa me pasaba, escuchaba su música, hacíamos lo que querían en los tiempos libres, yo me volvía una “mini me” de ellos.
Más grande trataba de mostrar mi carácter para conquistarlos, les hacía dibujos o les cantaba,
pero había un punto en que inevitablemente caí, vestirme igual que ellos.
Así pase por mi etapa en la universidad de “manos de tijera”, vestida toda de negro, con botas de plataforma y crepe en el cabello, ojos delineados, igualita que mi novio de entonces que se creía del grupo de los caifanes, caminábamos por los salones de diseño orgullosos de ser “diferentes”.
Otro ejemplo fue un novio bien fresoide que tuve después, terminaba su carrera de Finanzas en famosa escuela y ahí si me tenía que poner bien bonitilla para no desentonar con sus amigas que parecían Barbies.
Las razones por las que terminaba con estos galanes no tenía nada que ver con ese detalle, pero cuando dábamos fin a la relación bastaban unos días para que regresará a vestirme como mas me acomodara.
Las ultimas veces trataba de permanecer en “yo”, aunque a veces desentonaba, vestidos, pantalones de “pitillo” y tacones de plataforma que me hacen la mas feliz.
En estos últimos meses que no anduve con nadie no sabía como vestirme, creo que estaba en
pose hueva, solo un poco de gel a mis medios chinos, una banda en la cabeza, mezclilla, zapatos de piso o tenis, ¡tenis!, cuando tengo guardados más de veinte pares de tacones, o sea soy oficialmente: ¡fodonga!
Lo peor es que me doy cuenta hasta que me encuentro en la puerta del edificio a mis dos vecinos, sip, el departamento de a lado resguarda a un vecinito flaquito y chaparrito, claro, su novia lo viene a ver, pero las dos veces que me lo he topado es cuando me meto corriendo a verme al espejo y veo lo que ya pensaba: “fodonga”
Las otras es cuando me topo a mi vecino de arriba (él que ya se vino a presentar), y por mas que he planeado irle a agradecer sus atenciones no lo hago, porque cuando me lo encuentro estoy...asi es ¡fodonga! entonces yo lo saludo, me agacho y me voy de lado.
Ahora que tengo que salir a trabajar ya decidí que voy a regresar al glamour, así Daniel o Forrest se pueden sentir orgullosos de caminar a mi lado y decir: Ella es la NTVCA y viene conmigo, ja!