viernes, 24 de febrero de 2012

Bonito

Bonita mañana
bonito lugar
bonita la cama
qué bien se ve el mar
bonito es el día
y acaba de empezar

bonita la vida
respira, respira, respira

Me despierto a las cinco de la mañana para seguir trabajando sin poder evitar dedicarle tiempo a contemplar el árbol fuera de la ventana me levanto en chinga a bañarme me pego en un pie con la mesa de centro que esta dentro de mi recamara y juro que la quitare algún día nada más que tenga donde guardar la montaña de ropa que esta encima igual que todas las cosas que he ido reencontrando en las cajas recién abiertas y que la verdad no me molestan si arman caos porque para ser sincera que bonito que se esta cuando te va bonito al menos eso me dijeron todos hoy complacidos con mi felicidad porque que bonita la verdad cuando no suena a mentira porque cuando voy al trabajo en bicicleta pues bonita la gente que viene y que va bonito trabajar con personas que te aportan algo más en la vida pero que bonito que mi mejor amigo se vaya a mudar a cinco cuadras de donde vivo pues bonita la gente cuando hay calidad que bonito que se esta cuando así te va bonitas las fotos que me regaló el Pablo para colgar en el muro sobre mi cama pues que bonita la gente que siente que vive el presente y mis ganas las charlas el fin de semana por eso hasta me han vuelto las ganas nomás de bailar aunque tenga un chingo de presión por el trabajo pero pues que bonito que me va cuando me va bonito todo me parece bonito.

sábado, 11 de febrero de 2012

Felicidad



Calculo cuanto tiempo mi piel desnuda va a soportar el frío, pienso que esta bien aguantar un poco si me distraigo con el árbol que se mueve fuera de la ventana, y los pajaritos que cantan, que cursi, que ñoño y que divinamente me hace sentir como para sacarme una sonrisa. Recorro la habitación haciendo mil mapas para decorar, quisiera que midiera lo triple para poner todo lo que quiero, pero recuerdo el lema de Ikea que bien dice que “no es rico el que más tiene sino el que menos necesita”, así que me pongo como reto que este lugar sea una de esas maravillas que te hacen abrir la boca cuando los descubres. Mientras tanto, el frío, la piel de mis piernas chinitas y yo con un golpe de felicidad en el corazón, me meto bajo mi adorado edredón inmaculadamente blanco, y me caigo bien por que todas esas cosas que no tuve en mucho tiempo vayan regresando poco a poco. Podría permanecer inmóvil debajo de esta pureza y volverla eterna, pero no puedo aguantar más y giro para subir mi pierna sobre tí y acariciar con toda calma el mechón que cubre tus ojos, bajar mi mano por tu cadera suavecita y pedirte después de verte toda la noche: “Pablo, no te cortes el cabello”.