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jueves, 27 de agosto de 2009

De cómo dar el pésame o huir en el intento


Yo vivía de niña en una colonia donde todos se conocían y se saludaban, te enterabas cuando tenían su primer novio las adolescentes o cuando llegaba a vivir un primo nuevo, si salías con honores de la escuela o si reprobabas los finales; había eventos más importantes como ver salir a tu vecina con una gran vestido blanco, y los que nadie quería ver, cuando se moría un vecino.


Cuando murió mi abuela, por ejemplo, recuerdo que todos viajamos a Veracruz para que la enterrarán allá y yo iba bien feliz todo el viaje y mi mamá me jalaba las patillas para que llorará, pero bueno, ese no era el tema.


Lo que mas me llamaba la atención de los velorios era que la gente llegará al velatorio y después a los rosarios aún cuando no llevará buena relación con los de la casa, como si lo acontecido fuera una especie de tregua y pudieran entrar a dar unas palabras de afecto o de ánimo. Palabras que yo nunca di o escuche porque siempre veía todo de lejos y no se me ocurría acercarme para oír que decían, yo sentada veía como llegaban los “invitados”, algunos con charolas enormes de pan o galletas, hasta con jarras de café que ellos mismos repartían.


La semana pasada llegue al trabajo, había una ambulancia y una patrulla en la puerta, lo que hizo que me asustará, pero cuando me acerque vi que el lío era en la casa de a lado, al parecer murió un señor que yo ni sabia que existía.

Pasaron dos días en los que me hice tonta pensando que era lo que debía decirle a mi vecina, hasta que finalmente me la tope de frente, vestida de negro y con los ojos hinchados de tanto llorar, pasó por mi mente un programa tonto que me hizo reír mucho donde a la gente le vendían un libro y un video de cómo dar el pésame y evitarse el decir frases como: “Muchos días de estos”.

“Señora si necesita cualquier cosa sabe donde encontrarme”

Fue lo que atine a decirle y camine hacia el lado contrario; soy mala para esto, ¿pero hay alguien que sea bueno para dar condolencias?

sábado, 25 de julio de 2009

A cambio te doy...


¿Porque siempre que termino una relación me tengo que quedar con todos los pendientes?, o sea, si me enoje con mi amiga Chuchis y se quedo con la muñeca que le preste, yo espero que ella, que es la persona decente que creía yo, me la regrese sin necesidad de que yo tenga que pedírselo ahora que no somos amigas.


Pero eso no sucede, voy perdiendo diez mil cosas en el camino cada vez que decido irme o dejo que finalmente se vayan.

Más de una persona me ha dicho también que deje y olvide, pero ¡hey!, ya son muchos olvidos ¿no?


Así saque mi lista de las treinta cosas pendientes y perdidas, le mande un mail a las 8 personas que se quedaron con cosas mías y de las que yo conserve otras, de ínfimo valor para mí y por lo mismo no deseo conservar.

A cada uno le escribí no más de dos líneas, solo negociando lo pendiente, intentando no ser agresiva, y que quede claro que no me interesa verlos o renovar situaciones.


Para mi sorpresa, la mitad me contestaron en menos de una hora, pero lo que me hizo abrir los ojos desorbitadamente fue el mail extenso que recibí a las dos horas, en el que se leían cosas como esto:

Por que tu me faltas
Quiero darle al alma
El consuelo que le falta
Por que el pensamiento
No le gane al tiempo
Y sentirlo que me MATA

El mail fue del señor con el que viví muchos años, y que no veo desde hace dos, me ha enviado 10 mails durante la noche explicándome como se dio cuenta que fue un error dejarme ir y acepto finalmente que yo era su felicidad.


Yo no conteste.


Y me quede pensando…


Y pensando…


Y pensando…


Que los muertos están muertos y en sus tumbas es donde se tienen que quedar, que un abogado es mejor para negociar ciertas cosas, y que NUNCA vuelvo a intentar revivir a un muerto.


Aún así, estaría chido que los demás me regresen mis cosas, snif.

domingo, 22 de marzo de 2009

Tan solo


Hace años, muchos años, tuve un sueño, cuando me desperté le dije al que se dormía entonces a mi lado que me sentía muy triste, soñé que estaba sola, y ese sentimiento me duro muchos días.


Hace unos cuantos meses, pretendí andar con alguien que conocí, pase por alto muchas cosas, por ejemplo el hecho de que no tuviera trabajo, pensando que yo había echado a perder las cosas con El Pablo por hacer caso de pretensiones estupidas. Como vi que no funcionaba, ni había química y que además yo no le gustaba, opte por tenerlo de amigo, medio me hice a su manera en un intento de ser consecuente. No paso mucho tiempo para darme cuenta de que le estaba pagando a alguien con tal de no estar sola. No quise volver a verlo.


Continuo sin entender porque a mi familia siempre se les olvida cuando quedan de pasar por mi, me acorde del libro de “el perfume”, quizás no tengo olor y por eso ellos no se percatan de mi existencia. Tal vez estoy exagerando, pero de verdad no entiendo porque me dicen nos vemos el sábado a las 2:00 y a las 7 de la noche me contestan que pensaron que el domingo estaba mejor.


No fui a ver Radiohead. Andrés compro los boletos desde el año pasado, el plan era que fuéramos juntos. Ahora que tiene novia decidió en ultimo momento ir con ella, cosa que me da gusto, pero yo no encontré con quien ir y no quise hacerlo sola. Se que me voy a arrepentir todos los años que me quedan de vida, pero no me imagine no tener a quien voltear a ver y sonreírle mientras gritara las canciones que tanto me gustan.


Forrest esta enojado conmigo, puede ser que piense que no tengo remedio y por más que pretenda volverme gente de bien voy a ser la misma desleal, traicionera, infiel, pronta y todo lo que se le ocurra. No se como decirle que se me partio el corazón cuando me dijo que iban a pasar otros años más antes de que se le pase el coraje, no se como decirle que no quiero que se vaya.


Le llame al Pablo, le dije que lo único que quería era hablar con alguien, me contesto que estaba ocupado y que él me llamaba en un rato. Nunca me hablo. Ya sé, me va a decir que tenía mucho trabajo.


Mi vecino se vino a presentar hace dos semanas, me dijo que había movido su música al estudio para que no me molestara en las noches con el ruido. Estoy pensando en irle a tocar para agradecerle y tener con quien platicar, por lo menos.


Me siento patéticamente triste, si insisto en ser o aparentar ser mala es porque pienso que debe de haber una explicación a estar tan jodidamente sola en una de las ciudades más grandes del mundo.


Quiero decirte tan solo,
que aunque me encuentre tan solo,
hoy cuando salga a la calle no va a notar nadie que lloro,

y aunque el dolor es espeso se diluirá con un beso,
que me demuestre que tú no eras mucho mas que eso, tan solo.