jueves, 24 de mayo de 2012

Celos




A veces soy tan pendeja que en verdad me merezco
que se me salten las venas en la frente,
que la sangre se me vaya a los brazos
y me de una punzada terrible en el corazón


Amor que mire bien de frente
Suficientemente fuerte 
Amor que no busque salida 
Y no me cueste la vida 
( por que pa'lograr vivir ) 

jueves, 17 de mayo de 2012

Monstruosas


Conocí a alguien, solo lo he visto tres veces, le enseñé una foto mía de hace un par de años, después de verla, extrañado me miró a los ojos y dijo: regresa.

Llevo varias noches sin dormir, grandes planes traen grandes, enormes, terribles y monstruosas expectativas que me da miedo no poder cubrir. Cuando logro dormir sueño que estoy encima de una pila enorme de libros y mucha gente alrededor esperando mi discurso, siempre despierto con un dolor de estomago que se convierte en prolongación de la realidad.

Tengo una amiga con la que contaba para llevar a cabo un proyecto, después de un prolongado silencio de su parte creí que simplemente no quería ayudarme. Ayer vino a buscarme para decirme que no lo va a hacer, su mamá murió hace tres días. Ahora añadí un preocupación más a mis vueltas nocturnas en la cama porque no sé que decirle para irla a buscar y abrazarla.

Soñé que tenía un amante, de labios hermosos, piel suave y voz ronca cuando me susurraba al oído las cosas que quería le hiciera, bastaba con esa voz para hacer malabares, entre los susurros me dijo que no éramos amantes porque los amantes se aman, entonces yo me levanté a abrir la ventana porque hacia calor y después me fui a lavar los trastes como hacen todas las mujeres a las que les deja de excitar su hombre.

Nunca me ha gustado ir con los doctores, me ufanaba de ser como los animalitos del bosque, se curan solos o se mueren. Me siento ahora tan mal que en verdad no quiero morir, dejo esto hasta aquí porque voy al consultorio a que me revisen.




martes, 1 de mayo de 2012

Retrato


Hace unos años colgué para vestir los muros de mi casa un montón de marcos vacíos, no sabía que poner en ellos y solo me sentaba a ver los espacios negros o blancos sin saber como resolver. Un día llegaste y en un gesto improvisado empezaste a tomarme muchas fotos, me hiciste hablar, reírme y hasta bailar sobre ti, el resultado al final fue bonito y yo las valoré no solo porque lo hiciste para hacerme sentir mejor, sino por verme linda en ellas y pensar que así es como me veías entonces. Llene con ellas los marcos y así se mantuvieron una buen temporada, yo sola sonriendo o viéndote con mi mirada “orgasmeada”.
Tiempo después, cuando sufría por haberte perdido las quité en uno de esos arranques de histeria y las rompí todas, entonces volví a llenar esos huecos con fotografías de mis sobrinos abrazados a mí, con sus ojos grandotes y dientes perfectos que se peleaban cuando me visitaban por ganarse el lugar en el marco más grande.  Luego vino esa temporada de andar de aquí para allá y todos esos cuadros se quedaron olvidados en la oscuridad de sus cajas.
Apenas hace unos días los saqué nuevamente y esta vez los colgué con esas ilustraciones y grabados que fuí comprando por ahí, pero dejé el marco más bonito con ese diseño en plata antigua para poner una de las fotos que me sacaste esa noche, hace ya casi cuatro años. Y a un lado un porta retrato más pequeño con nosotros juntos sonriendo, casí cuando nos acabamos de conocer. Anoche que llegaste a verme y te sentaste a platicar conmigo, era imposible para mí no sentir esa felicidad enorme en el corazón mientras veía la foto a tus espaldas y a ti otra vez tan cerquita, Después escucharte, olerte y tocarte toda la noche mientras me hacías el amor, mil veces mejor que hace cuatro años y entonces darme cuenta que por muy cursi que suene a mi me basta cerrar los ojos y verte porque siempre estas en mi corazón.