Recuerdo la casa donde vivía hace unos años como un sueño blanco y borroso, eso en realidad se debía a mi eterna miopía y al hecho de que siempre decoraba todo en ese color; muros, muebles y accesorios, eso no era difícil, lo que me metía en problemas era encontrar el objeto detonante que te hiciera asombrarte y después invitarte a sentar tan solo para contemplarlo, hacerte feliz solo con su presencia…si, me tomaba muy en serio mi trabajo de decoradora, de hecho es algo que no puedo evitar e invariablemente me encuentro haciendo movimientos en todos los lugares donde estoy. Cuando entrabas a esa casa tenias que caminar por un pasillo antes de girar para toparte con la estancia, me costó casi un año encontrar un árbol de dos metros que te dejaba asombrado tan solo porque lo que esperabas era una salita común y te topabas con ese tronco enorme y frondoso frente a ti que gritaba en medio del inmaculado salón. Quedé satisfecha por el impacto. Todo esto de escribirlo me suena muy ñoño y recordarme a mí preparando aquello mucho más. Sin embargo siento que ese detonante de asombro es lo que le falta a mi vida ahora. Esa acción que me haga recostarme satisfecha con el corazón palpitando todavía de la emoción, el personaje que me haga temblar ante su descubrimiento, el éxtasis y el embobamiento de estar frente a lo que sea que me lo provoque. ¿No hay manera de que resulte igual que los bosquejos para ver que color le queda mejor a ese sillón? Por ahora me voy a buscar a quien darle besos, a ver si el alma mía se siente mejor.
sábado, 16 de abril de 2011
miércoles, 6 de abril de 2011
Pusilánime not!
Cuando uno es cobarde se busca un chingo de pretextos para justificar su falta de huevos, es la verdad. Cuando uno tiene miedo la cosa ya no es la de antes y se inventa un montón de historias que se toman como ejemplo para no repetir el error. Cuando se es muy pinche mediocre se cierran los ojos al mundo y se fantasea con que no pasa nada. En el momento que uno se vuelve un pusilánime le brotan en la sangre los pinches discursos mezquinos del porque se aleja de lo que uno realmente quería…
Y a menos que pretenda hundirse en su propia mierda de mentiras, de vulgaridad y de aprensión tiene uno que fajarse bien y decidirse gritar al viento bien fuerte y dejar de avergonzarse de lo que se es y de lo que se siente. Entonces buscarlo y decirle lo que durante años no le dije y me arrepentí de no decir después.
¡Te amo chingao! Te amé entonces y te sigo amando y el hecho de no estar juntos no cambia nada todo esto, entérate de una vez por todas.