martes, 25 de enero de 2011

¡Es verdad!

¡Ey si!
Que hoy es mi cumpleaños.

Gracias

viernes, 14 de enero de 2011

Del infierno


Una vez hace un año, sin copas encima que pudieran excusar mi comportamiento, le confesé a alguien la manera en la que había tratado a algunos hombres, cuando ví como se abrían sus ojos por asombro me arrepentí, como es normal en mí, sobre todo porque después me lanzó un sermón acerca de lo mal que me iba en la vida por desagradar a Dios con mi comportamiento pecaminoso. Si me hizo soñar unos días en como me iba derechito al infierno por perdída y pecadora, pero más peso tuvo en ella mi confesión que a partir de entonces no solo no me volvió a invitar a sus reuniones, sino que me aparto de cualquier contacto con sus hermanos; a tal grado llego su nuevo concepto acerca de mí que piensa que soy peor que un conocido mutuo que esta en la cárcel, por haber robado para poder comprar más droga, él tiene perdón pues cayó en desgracia por cosas del destino mientras que yo, mala mujer, he hecho todo por placer y soberbia; pecadillos más a la lista que me envía directito hasta abajo, a un lado de Elvis.

Intentando seguir por el camino amarillo acepto, si, que intenté hacer las cosas bien, así no volver a escuchar nunca más “yo andaba con una vieja que esta re loca”, pero para ser sinceros me aburro, me da sueño la gente que se porta bien, me desagradan los ñoños, prefiero al que me dice que se quedo tirado en el piso por borracho a aquel de doble moral que jura que es el hombre más tolerante del mundo.

Estos días me han ofrecido un proyecto que dejaría buen pago a cambio de maquilar un trabajo ñoño, no solo que no me convence sino que además no aparece mi crédito por ningún lado. Decido no aceptarlo porque aunque podría ser lo correcto es algo que no me hace feliz, si tengo la capacidad de crear ¿porque debo resignarme a estar con los brazos cruzados? Si la vida es tan corta ¿Por qué no voy a deslizar mis dedos por los labios del hombre que me guste? Porque verán ustedes, me encanta el sexo, y cuando me gusta el muchacho, se hacerlo muy bien…Elvis, espérame que al rato voy.

sábado, 8 de enero de 2011

Pase de no hacer planes a que todo le valga madre


Y no es la mejor opción, pero ¿quien soy yo para juzgarme?

¿Qué pasó? Yo nomás quería un beso, ¿eso es difícil de entender? Me entero que le gusto a alguien desde hace 4 años ¡cuatro años!. Medio me había dado cuenta pero me valía madres. Repaso bien todo antes de dejarme ir por mis arrebatos. Trabajamos en equipo desde ese mismo tiempo. Es más chico que yo y ya no le vuelvo a entrar a ese merengue. Lo más importante, el muchacho no me gusta, es más ni siquiera me cae bien, sus chistes son babosos, ni me imagino con él caminando. El estrés laboral actúa en mí como el alcohol, un día lo vi guapo. Él se pone enfrente de mí, yo le doy un besote, ¿pues que no se puso para eso? Él quiere que seamos novios. A mi me da hueva explicarle porque no podemos serlo, aún así se lo digo. Me manda mensajitos todos los días diciéndome que me ama, chales, yo no le contesto. Estaría bien que me visitara los días que no me peino, a ver si opina lo mismo.

Si ya sé, yo tengo la culpa por darle entrada, wara wara wara...

Finalmente, después de tres semanas me escribe que ya entendió que no quiero nada con él. Yo quiero dar un chingo de besos, haré el esfuerzo porque sea a alguien que por lo menos se merezca mi admiración.

martes, 4 de enero de 2011

Por mí

Como cada año (desde hace cuatro ya), me pasé el 25 de diciembre acostada viendo por treintava vez “El diario de Bridget Jones” e imaginándome a un Marc Darcy a mi lado, la diferencia en mi acto de ñoñes fue que en ocasiones anteriores estaba sola en mi casa o en una recamara de la casa de mis papas, gimoteando por mi condición y haciéndome chaquetas mentales para convencerme de que el año siguiente iba a ser mejor. Ahora no tuve tiempo ni de terminar de verla; me topé con la película en un cuarto de hotel a muchos kilómetros de mi casa y con unas sed terrible después de beber mezcal y bailar y bailar hasta las 6 de la mañana, hora en la que prácticamente nos corrieron del lugar. No termine de ver como Bridget finalmente se queda con Mr. Darcy porque ya me llamaban mis amigos para ir a comer algo. La cosa es que este diciembre decidí que me quería ir de aquí, llegar a la terminal y ahí decidir a donde partir, lo empecé a platicar porque creo que cuando algo se me empieza a meter a la cabeza tengo que contárselo a alguien, así me siento más comprometida, en realidad pasa que me empieza a entrar una euforia de ver como se va poniendo todo cada vez más claro, mi plan termino contagiando a otros dos que comparten conmigo que Navidad no es eso de estar con tu familia y que el perdón y la paz y la armonía y wara wara…terminamos rentando un carro y manejamos los tres en la carretera kilómetros y kilómetros con nuestra música favorita. Y de pronto ahí estuve, parada en una callecita llena de gente y de edificios y de tienditas y de inspiraciones y de todo bonito. Por eso digo, que bonito diciembre cuando uno hace lo que quiere, que bonitos los amigos cuando son los que uno quiere, y que bonito es bailar y bailar y bailar, así como yo quiero.

Feliz año señoras y señores!