Cuando iba a la secundaria siempre guardaba dinero para
comprarme unas galletas “plativolos” y comerlas despacio mientras caminaba
hacia mi casa, me gustaban tanto que las masticaba despacio para que durara
mucho su sabor en mi boca, las abría y lamia el relleno de crema, las mordía en
trozos pequeños o golpeaba el paquete contra la pared para comerlas en moronas
directo de la bolsa. Pero un día decidí que ya no iba a comprarlos nunca más
porque me dio miedo pensar que iba a llegar el momento en que ya no me gustaran
y se convirtieran en algo ordinario en mi vida, y así fue, nunca volví a
comprar unos plativolos. Además creo que
ya ni existen.
Hace poco vi el tráiler de una película donde el protagonista es adicto al porno, si, a ver videos de pornografía, películas porno, ver religiosamente pornografía en su computadora todos los días; hasta que su novia lo descubre y tienen por supuesto un gran problema. Esto me hizo pensar que tan sano es ver todos los días pornografía, solo ver pornografía de vez en cuando, en cuantas mujeres ven porno, ¿solo yo tengo mi página favorita porno?, ¿porque nos da vergüenza decir que vemos pornografía? recordé los hombres a los que les hable de eso y se espantaron tan solo por el hecho de que yo supiera del tema, volví a pensar en las mujeres que se horrorizan por ello, ¡bah ellas me dan hueva! no las incluyamos; recordé lo interesante que ha sido poder hablar con un hombre en especial de ello, sin que se espante, compartiéndome su página favorita y después seguir hablando como si nada de lo que sea, donas de chocolate por ejemplo, yo que sé. En fin, el punto es que me puse a analizar si en verdad soy una adicta si todos los días quiero ver pornografía, ¿qué pasa si decido que a partir de mañana ya no voy a abrir mi computadora de manera ansiosa buscando mi link favorito? nada debe pasar; por eso señoras y señores he decidido dejar de ver porno… por ahora… o hasta que encuentre algo que sustituya a los añorados plativolos.
Hace poco vi el tráiler de una película donde el protagonista es adicto al porno, si, a ver videos de pornografía, películas porno, ver religiosamente pornografía en su computadora todos los días; hasta que su novia lo descubre y tienen por supuesto un gran problema. Esto me hizo pensar que tan sano es ver todos los días pornografía, solo ver pornografía de vez en cuando, en cuantas mujeres ven porno, ¿solo yo tengo mi página favorita porno?, ¿porque nos da vergüenza decir que vemos pornografía? recordé los hombres a los que les hable de eso y se espantaron tan solo por el hecho de que yo supiera del tema, volví a pensar en las mujeres que se horrorizan por ello, ¡bah ellas me dan hueva! no las incluyamos; recordé lo interesante que ha sido poder hablar con un hombre en especial de ello, sin que se espante, compartiéndome su página favorita y después seguir hablando como si nada de lo que sea, donas de chocolate por ejemplo, yo que sé. En fin, el punto es que me puse a analizar si en verdad soy una adicta si todos los días quiero ver pornografía, ¿qué pasa si decido que a partir de mañana ya no voy a abrir mi computadora de manera ansiosa buscando mi link favorito? nada debe pasar; por eso señoras y señores he decidido dejar de ver porno… por ahora… o hasta que encuentre algo que sustituya a los añorados plativolos.