Cierro los ojos y me imagino flotando boca arriba en una
alberca, es el atardecer y el sol rojizo se ve protagonista en este lugar donde no hay gente,
extrañamente estoy vestida con ropa que no me gustaría usar, llevo una blusa de
manga larga beige con olanes en el pecho y una falda larga azul claro, me voy
sumergiendo poco a poco, con los
ojos abiertos veo los rayos del sol que entran a la alberca como si me fueran
soltando, dejándome ir despacito hasta el fondo, mi ropa se vuelve más
vaporosa, como si en lugar de hundirme estuviera suspendida mi cabello se vuelve más largo y mas
oscuro con el agua, me gusta como se ve mi piel tan blanca en contraste con ese
negro. Mis brazos y piernas se van quedando un poco más arriba como cuando te
relajas por completo, pero la sensación de tranquilidad es increible, ver como
mis manos flotan a un lado de mí, y ese ruido hueco de cuando estas dentro del
agua. Luego abro los ojos y debo resolver lo que estaba haciendo en el trabajo o
bajarme en la siguiente parada del metrobús.
No se hace cuanto tiempo me pasa que pienso esto al menos dos veces al día, siempre la misma escena y solo hasta ese momento, como un deseo, como un escape, como un anhelo.
No se hace cuanto tiempo me pasa que pienso esto al menos dos veces al día, siempre la misma escena y solo hasta ese momento, como un deseo, como un escape, como un anhelo.