jueves, 30 de abril de 2009

Querido vecino:


Hoy volví temprano a casa, la epidemia de influenza humana hace que las calles estén muertas y regresemos más pronto que de costumbre. Cuando llegue a la esquina donde esta el edificio mire hacia tu ventana, buscando la sombra de tu figura, pero las ventanas estaban cerradas, contrario a lo que siempre veía y la luz roja que asomaba entre las cortinas esta vez estaba apagada.

Entre al departamento y me senté en el sillón. Ví las velas sobre la mesa y no pude más que acordarme del día de nuestra cita. No habíamos quedado en ninguna hora y además había un apagón, ya había oscurecido y sin pensarlo dos veces tomé mis llaves y subí a tocarte. Sin luz, subir las escaleras fue un triunfo, me abriste al primer toquido y para no ponerme nerviosa hable rápidamente. Acordamos vernos en mi casa y unos minutos después bajaste con mac en mano para escuchar música. Es trillado decir “hablamos como si ya nos hubiéramos conocido”, sin falsas posturas intelectualoides y a la luz de las velas hablamos y hablamos de tus planes, de los míos, de nuestra gente, de los que se han ido, de los que están, de los que me costo trabajo soltar, de los anhelos, de la fe. No estuvimos en todo de acuerdo y hasta me sorprendiste diciéndome teta o exagerada, te diste el lujo de regañarme por manipuladora y hasta me dijiste que me gusta hacerme la víctima cuando en realidad me encanta andar por ahí.

Cantaste tus canciones favoritas mientras soltabas el humo del cigarro en mi cara, te puse mis canciones favoritas mientras te hacia bailar unos pasos de salsa. Querido vecino, me convertí en tu sombra y cuando di la vuelta me di cuenta que estabas ahí para cacharme si me caia. Me hiciste reír como el lindo pulgoso con tus tonterías y hasta te seguí la corriente hablando como “La guayaba y la Tostada” seduciendo a “Pepe el Toro”, te compre un patito de plástico amarillo y lo apretabas haciendo ese ruidito al mismo tiempo que me apretabas mi impertinente "llanta".
Y en algún momento, cuando caminabamos, me tomaste de la mano y me hiciste sentir querida.

Mientras pasaba todo esto me dedique a observarte, te guarde lo mejor que pude en la mente, para un día como hoy, poder cerrar los ojos y pensar que sigues aquí sentado. Y me encontré con que la vida, cuando menos lo esperaba, me presentó a este hombre, tan guapo, que sentado frente a mi, me escuchó atento, me analizó, se confesó y me reclamó que le hablaba de tonterías cuando le dije que ya no creo en el amor.

Mejor cantamos a Timbiriche y después nos quedamos callados viéndonos a los ojos.

Al quinto día nos despedimos, con un “me dio gusto conocerte” y se acabó.

Pero sentada aquí en mi sillón mientras te “veo” caminando, acostado en el sofa viendo las noticias o riéndote con esa playera blanca entallada por todo el departamento, no aguante y subí corriendo las escaleras para buscarte, toque tu puerta en el momento en que uno de tus vecinos salía.

.-El departamento esta vacío, no vive nadie ahí.


Ahora, sentada en mi sala otra vez, pienso que eras demasiado perfecto para ser verdad.

martes, 28 de abril de 2009

Señoras y señores, niños y niñas, yo quisiera platicarles como me fue en la cita con el vecino…



¡Pero es que todavía no se termina!




viernes, 24 de abril de 2009

La cosa esta fea


Y la casa también.


Mi sobrino de 10 años me visito en la semana, cuando sus Pas llegaron por él, emocionado como si acabara de salir de un centro de diversiones, les platico los “detallitos” que descubrió en mi casa.

Mientras ves tu programa favorito, si te cambias de sillón se apaga la televisión.

Si entras al baño y enciendes la luz, se te corta la comunicación de una llamada telefónica. Si hablas por teléfono se corta la señal de Internet.


Lo mejor, si prendo el microondas se va la luz de todo el departamento, situación que se resuelve si le pego un ligero golpe al switch que se encuentra en la cocina.


Me gustaría explicarle a mi sobrino porque pasa todo esto (aunque yo misma no lo sé y no lo quiero saber), pero preferimos los dos imaginar que la casa esta embrujada.

Ahora espero que con mis embrujos y la absoluta negación para usar un cubre boca, no nos de la influenza por acá y entonces si, la cosa se ponga fea.

miércoles, 22 de abril de 2009

Demasiada importancia


Tener vecinos guapos tiene ventajas y desventajas.


Empezando por el lado malo, la probabilidad de encontrarte con alguien que es atractivo y tal pareciera que se acuesta arreglado, no me permite salir en pijama a sacar la basura por ejemplo, o salir a barrer mi patio en chones, bueno eso ni aunque estuviera feo, pero la cuestión es que me estresa ligeramente encontrármelo.

Las ventajas, pues que lo visitan más amigos guapos.


Jack se presento conmigo hace aproximadamente dos meses, ya lo había encontrado en la puerta y saludado como la gente decente que soy. Pero él un día se me acerco y me pidió disculpas por el ruido que hace cuando lo visitan sus amigos. Aparte de agradarme que se presentará, me extraño que se pusiera tan nervioso, no se si empezó a sudar por hablar conmigo o porque estaba haciendo un frío tremendo ese día. No lo volví a ver en un par de semanas más, aunque sabemos que estamos aquí por los ruidos normales que hace un vecino, vive exactamente arriba de mi departamento.


Un día mi querido Andrés me comento lo fácil que es entrar a mi edificio y que eso le preocupaba un poco, me alentó a visitar a mis vecinos para que en cualquier momento pudiera acudir a ellos, mientras hablábamos por teléfono escribí una nota:

Vecino, te dejo mi correo electrónico por si necesitas algo, todo menos una taza de azúcar porque no tengo.
Tu vecina NTQVCA

Salí del depa y subí las escaleras, al mismo tiempo que le explicaba a Andrés lo que estaba haciendo
-¿Vas a tocarle?
-Nop, solo voy a deslizar la tarjeta por debajo de la puerta, soy muy cobarde
Lo hice y baje corriendo como niño después de hacer tocado el timbre.


Y me senté a esperar.

La verdad no se que esperaba considerando que era domingo a las 11:00 de la noche cuando hice eso, asi que mejor me fui a dormir.
Y paso el lunes, y después el martes, el miércoles ya se me empezaba a olvidar, pero, normal en mi, de pronto empecé a pensar que si había estado bien que hubiera hecho eso, a la mejor va a pensar que le estoy coqueteando y yo solo quiero a alguien a quien de repente le puedas decir, ¿subo por un café? ¿Bajas a desayunar?

Todo el miércoles pensando eso, el jueves me fui a trabajar, a la hora de la comida salí sola, pensaba y pensaba como se hace para tener nuevos amigos, que siempre he sido mala para eso y hasta me extraña tener a Daniel y a Andrés. Fui caminando hacia la tienda cuando vi a alguien pasar frente a esta, se detuvo en el aparador, supongo le llamo la atención, y cuando noto que lo miraba puso cara de extrañeza. Era mi vecino, sorprendidos nos saludamos de beso (como siempre en la ciudad mas grande del mundo me pasan estas cosas a mi), le pregunte que hacia ahí pero no lo deje terminar, me despedí antes de que tocará el tema de la nota y salí huyendo.

Buscar amigos me parece más difícil que buscar a alguien para agarrarmelo a besos. A los amigos debes de parecerles de entrada interesante, cuando son niña-niño tienes que pasar por el proceso de “solo somos amigos ¿verdad?”, y superado eso demostrar que si eres de verdad alguien en quien pueden confiar y estas ahí pase lo que pase.

No sé como hacer para que mi vecino sea mi amigo, tonto ¿no?

Al siguiente día, recibí un correo:


Vecina, soy Jack, te dejo mi correo por si necesitas algo, no estaría mal que un día conversáramos


Vecino, gracias por tu correo, es bueno qu
e como vecinos podamos un día pedirnos una taza de café. Aprovechando te pregunto ¿porque tienes luces rojas en tu departamento?


Vecina, ja ja, loco ¿no?, me inspira para trabajar, mientras veo las ramas del árbol por la ventana, la luz, las velas…¿vino y queso para platicar?


Vecino, ¿vino?, ok.


Vecina, Ya estas ¿el fin de semana?


Vecino, Confirmado


Charros, no se que hacer, ¿tengo que preguntar si en mi casa o en la suya? ¿No sería mejor un cafecito en la esquina?, ¿Y si me enfermo y no voy? ¿Se dará cuenta de que estoy en mi casa? ¿Y si piensa que es una cita en lugar de una demostración de tuperware? ¿Y si nos peleamos y cuando nos topemos en la entrada de edificio nos miramos siempre con mirada de odio? ¿Y si es narco? ¿Y si es extraterrestre?


El problema es que le doy demasiada importancia a las cosas y subestimo a gente que es bien x pero yo los enaltezco y pienso que son lo máximo en la vida.


Es decir, vecino, estarás muy guapo, pero yo estoy más.

martes, 21 de abril de 2009

El sexo cura hasta la locura

“Un centro de salud mental holandés instauró una terapia que consistía en llevar a los pacientes a un prostíbulo cercano para que los enfermos redujeran su agresividad. Sin embargo, la noticia saltó a la prensa y se canceló el revolucionario tratamiento”

“Mientras los pacientes acudieron a este tratamiento, iban mejorando de sus locuras. Parece que en el fondo el sexo lo cura casi todo, incluso la esquizofrenia”

Tendré que intentarlo.

Martes de cuentaletras

jueves, 16 de abril de 2009

Nobody does it better



“Idealizar es representar la realidad de manera extraordinaria, situación que por desgracia puede llevar a una insatisfacción generalizada”


A veces uno, sobre todo cuando algunas cosas no salen como se esperaba, comienza a hacer elucubraciones acerca de lo que pudo haber sido…y no fue.

“Si hubiera sido más cuidadosa, si no me hubiera confiado y hubiera mantenido mi atención sobre eso que tanto me gustaba. Si no hubiera abandonado mis cosas por todos lados, si todavía tuviera ese anillo tan bonito, negro y grande que me hacía ver las manos pequeñas, si lo tuviera…”

Pero no lo fui. Confiada deje perder eso que tanto apreciaba y que cuando no tuve más, se elevo en valor estimativo a milésimas de potencia.


Cada vez que surge la oportunidad de elegir uno nuevo me emociono, algunos me impactan de primera vista, por su tamaño, por lo bien que me sientan. Y alguna vez hasta me he quedado con alguno. Pero invariablemente terminan escondidos en alguna de cajas donde guardo lo que me aburre.

Y sigo añorando aquel anillo, recuerdo su tamaño, el filo dorado que recorre toda la orilla, de cuanto tarde en darme cuenta que era de madera, de lo bien que me hacía sentir.


Pero un día, de esos en que lo añoraba, pensé de pronto que no era tan bonito, que cuando hacia calor se me hinchaban los dedos y se quedaba atorado, que era tan grande que me lastimaba cuando escribía y me dolía la mano por cargar semejante anillote. Que a mucha gente no le gustaba como se me veía. Pero aún con todo eso ¿y si lo vuelvo a tener?


Y lo encontré, escondido en el oscuro fondo del cajón de mi tocador. Cuando lo vi descubrí que no me acordaba de que estaba rayado, que por las caídas y los malos golpes se le había caído un poco de pintura, que efectivamente pesa mucho. Asi que con cierto recelo me lo volví a probar.

Y comprobé, con todo y temor por haberlo idealizado, que me sigue gustando igual o más que antes, porque desde las primeras veces que estuvimos juntos supe que era mi anillo.


A pesar de que a veces, durante nuestra historia, lo pierda y no pueda decir que otra vez es mío


lunes, 13 de abril de 2009

Ayer yo tenía un plan y wa wa wa


Pero el destino, la cosa nostra, la energía del universo o el wa wa wa, por más que me esforcé, preparé y hasta me peine, lograron que no me saliera.


Me fui a almorzar con Andrés con mi out fit de Maribel Guardia (que espanto) y mientras declarábamos las oficiales solterías me di cuenta que mi plan maestro iba valiendo madres mientras pasaba el día.


Y entonces me puse a pensar que mi vida era bien miserable y wa wa wa, cuando se llego el momento de que Andrés se fuera a su siguiente cita del día, que era ver a su amigo Elías para hablar de wa wa wa. Y como mi amigo es bien buena onda, pus me invito a seguirla con él y ahí estábamos criticando perros los dos cuando llego Elías y comprobé porque a la mayoría de las amigas de mi amiguito les gusta su amigote que esta bien grandote.

Así que nos fuimos a echar una café al parque México y hablando hablando Andrés le dijo a Elías que yo estaba muy triste por wa wa wa, y que él también por la desdichada de su ex que no sabe apreciar lo bonito que tiene, y entonces el grandote nos dice que ninguna de nuestras ridículas frustraciones se compara con su historia que si esta como para suicidarse. Así que hicimos una apuesta, el que tuviera la peor historia ganaba…y nos ganó.


Su novia se casó con otro mientras Elias y ella eran “novios” y él se entero porque encontró las fotos en el Hi-5.


Estuvimos hasta las 10:00 de la noche en el café y a mi se me fue la angustia y las preocupaciones y me dio mucho gusto que mi amigo compartiera a sus amigos conmigo y pensé que efectivamente, mis lloriqueos no son para tanto y que ya extrañaba estar con Andrés.

Y cuando me llevaron los dos a mi casa pensé que tengo que volver a hacer fiestas.


Entonces entre y prendí la computadora y que abro mi correo y wa wa wa a tal grado que casi me dio un infarto, pero no me dio y esa fue otra historia.

sábado, 11 de abril de 2009

lunes, 6 de abril de 2009

Paranoia


Cuando mi mamá viene a mi casa se pone a husmear todo, bueno pues, revisa.

Ya deje de enojarme, solo suspiro, me siento a platicarle en voz alta mientras miro el techo y trato de recordar si guarde bien los objetos de pecado.

jueves, 2 de abril de 2009

Me caga el fútbol

Lo único que se de el fútbol es que no me gusta.

Hoy salí con Daniel, decidimos que de ir al cine o a “pasiar” mejor íbamos a tomarnos una chela en la cantina que nunca me acuerdo como se llama.

Mientras caminábamos por la Condesa vimos que la mayoría de los lugares estaban hasta el gorro, ¿Por qué? “juega la selección”

-No manches Daniel, ¡no vamos a encontrar lugar!

Y efectivamente cuando entramos a nuestro centro de recreación no se veía una sola mesa vacía, entre un poco mas y ahí estaba, tan bonita, una mesa debajo de la pantalla, donde no se veía el partido, por eso nadie la quería.

Nos sentamos y al primer trago de la pacifico me di cuenta de que el 80 % de los que estaban ahí eran hombres, todos atentos al juego, su cara cambiaba según las jugadas, asombro, alegría, enojo, esperanza, decepción, todo veía pasar por sus rostros y la verdad me entretenía mas eso que saber como iba perdiendo “nuestro” equipo.

Alguna vez leí, escuche o ya ni me acuerdo que la selección mexicana siempre pierde porque la mayoría de los mexicanos estamos predispuestos a que va a perder, entonces nosotros con nuestras malas vibras que enviamos en millonadas a los seleccionados, ¡hacemos que pierdan!...¿o lo habré soñado?

En menos de lo que llego el medio tiempo vi como los hombres empezaban a desviar la mirada, a comenzar juegos de domino o a conversar acerca de cómo les había ido en el día. Es decir, sabían que iban a perder y ya no querían dedicar mas su tiempo a ver lo que seguía! ¡claro!

Nos salimos de ahí a comer una rebanada a Pizza Amore (vayan) y comiendo en la banqueta vimos pasar una mujer con una playera verde, de la selección mexicana, lo triste es que se veía apenada de traerla, no entendí, ¿de verdad esperaba que ganaran?, ¿Por qué?, si cuando los entrevistan siempre dicen, “no le echamos las suficientes ganas, nos confiamos”, y eso a todos les parece normal, no esforzarse, pedir disculpas y a demás no ganar.

No sé realmente que me disgusta más, el malísimo fútbol en México o el hecho de cómo se lo venden a los mexicanos, y además se lo tragan.

¡Fútbol muere!

(bueno no, porque mi Siamesita se queda sin trabajo)