viernes, 26 de abril de 2013

How to disappear completely

Lo cabrón de ir a terapia no fue al final hablar de lo que me molestaba y de lo que me dolía, fue el mirar con la cara llena de angustia hacia el muro que enmarca el sillón del doctor, mientras recordé todo lo que había enterrado. Historias de terror ocultas bajo la alfombra y yo bailoteando encima de los cúmulos mal guardados, cayéndome y levantándome, preguntándome porque salen siempre mal las cosas, soñando cosas tan horribles y avergonzándome siempre por eso. Como en esa  canción de Radiohead, “That there that's not me, I go where I please, I walk through walls, I float down the Liffey”
Es como una película en blanco y negro, una de esas que no quieres ver cuando estas solo,  donde esa niña protagonista ni siquiera logro reconocer, pobrecita, ¿podrá superar todo eso? ¿O qué clase de mounstro va a ser cuando crezca? más le valdría quedarse sola y guardarse esa historia.

1 comentario:

Anónimo dijo...

que bueno que regresas
te extrañaba



Z.