lunes, 26 de diciembre de 2011

Navidad

A las diecinueve horas del veinticuatro de diciembre llené el formulario para registrarme en la recepción de conocido hotel en el centro de la ciudad de México. Puede parecer triste contar que estuve sola hospedada con las cortinas cerradas los dos últimos días de este mes, pero no, de entrada la gente que se victimiza todo el tiempo me caga, así que evito hacerlo. Pasarme así esta navidad fue el mejor regalo que me pude dar, aunque algunos se preocuparon llamándome para que recapacitara, se quedaron tranquilos cuando me escucharon decir: neta que estoy bien.

Este año se fueron situaciones y personas que al final creo que nunca me gustaron o sencillamente no eran para mí, ahí mi aferradez se puso bien flojita y sin complicaciones dejo ir lo que se tenia que ir.

Algunas me costaron trabajo, como que me expulsaran de un blog por no cumplir con la burocracia. Que no pude ir al cumpleaños de mi mejor amigo que se celebro a unas cuadras de donde yo estaba trabajando. Haber faltado a la reunión de la universidad, aunque fuera para confirmar que nunca me hallé en ese lugar. No haber visitado a mi familia en estas fechas donde la mercadotecnia manda regalar un chingo de afecto a nuestros seres queridos. Haber cancelado la reunión que les había prometido a mis alumnos, quienes por alguna razón que aún no descubro, me aman. Que mi novio terminara conmigo por facebook y yo después de leer su mensaje haya seguido trabajando con la misma terrible presión, o sea, como si nada.

¿Todo eso a cambio de qué? Pues eso solo yo lo sé y con eso basta, pues después de haber estado en ese hotel durmiendo lo que se me dio la gana, tomar un baño eterno en la tina, ver todos los programas cursis en la tele que quisiera, llamar al room service mil veces, inventarles historias a los empleados del hotel cuando me preguntaban porque estaba ahí sola esas fechas y hasta brincar un buen rato en la cama, solo puedo concluir que me quedo en extremo orgullosa de mí, y eso es tan chingón que repito, con eso basta.

sábado, 10 de diciembre de 2011

Mediocre


Las cosas que dejo sin final, sin terminar, me crean un hueco terrible existencial, es hora que mil años después, sigo soñando que a mi edad voy a la primaria con mi falda de rayitas azules y repruebo todos los exámenes; se lo debo a que no me titulé en la universidad. De los cuarenta y cinco alumnos de esa generación de Diseño Gráfico sólo cinco cuentan con su cédula, el resto se consuela con la idea de que nuestra carrera no necesita un titulo para demostrar si eres bueno en esto.

Llevo cuatro semanas trabajando día y noche, duermo unas horas y sigo, decidí mudarme al trabajo para no perder tiempo trasladándome a donde vivo, el problema es bañarme, pero con el clima frío puedo tardarme cuatro días en hacerlo y solo desperdicio dos horas en eso, ya sé, pinche mugrosa. Todo el día debo trabajar cinco veces más rápido que lo normal, necesito coordinar a la gente, atender a los clientes, diseñar una línea propia y sentir que me quiero morir de cansancio y estrés viendo mis dead line pasar una y otra vez, jamás termina, eso mientras les digo a mis colaboradores que todo esta excelente y que son los mejores. Intento a toda costa ser perfecta y veo con mi ojos enmarcados en horribles ojeras el resultado de mi trabajo, mientras tanto, la vida pasa. No veo a mis amigos a menos que vengan a traerme café y los despacho en un minuto. Me estorba hasta el cabello largo que siempre traigo amarrado y hecho un lío. Mañana lo corto, lo juro, elijo dejar de aferrarme a él. No me detengo a pensar que diablos estoy haciendo y para que, para que me aferro tanto a las cosas en la vida

¿Para qué?

Me sentí tan especial

que ingenua mi torpeza.

Por mi parte que mediocre…

martes, 6 de diciembre de 2011

Conmiseración

“En la vida quien no ha amado no tiene una cicatriz” o algo así, yo tengo una relativamente nueva en la pierna, me recorre quince centímetros y dudo mucho que fuera por amor, pero en fin, me consuela que la tenga para demostrar que si he amado. Me la hice de una manera tan estupida que prefiero inventar que fue gracias a que estaba en medio de un cruce de fuegos. Cuando tenía las gasas con la curación subí las piernas a mi mesa de trabajo y les saqué unas fotos que subí a facebook, inmediatamente salieron los asustados criticándome por estarme exhibiendo, solo porque salían mis piernas. ¿No les pasa que a veces sienten que viven en el lugar equivocado? Ojala bastara darle eliminar a tu facebook para librarte de la gente que nunca siquiera te ha interesado. Ojala hubiera más gente loca haciendo que gire la vida de verdad, ojala tuviera yo los huevos para dejar de preocuparme por los demás. Elijo blogs como el de Mariana o el de Violet, donde las mujeres de verdad son inteligentes y eso para nada les achica el corazón. Un dia le voy a cambiar el nombre a mi blog por "las mejores piernas" y voy a andar tomando fotos por ahí para subirlas, hasta que me canse claro esta, que a mí al final todo termina aburriendome y no me quedará más que reinventarme, otra vez.

lunes, 5 de diciembre de 2011

A la mierda

Lo que más me gusta de tener un blog es que siempre he venido a escribir aquí lo que se me da la gana y cuando se me da la gana. Lo que menos me gusta es que la mayoría de las veces es que vengo aquí cuando me siento mal o triste. Pero bueno, a las cero horas con treinta y cinco minutos, encerrada en la oficina, con la mitad de la gente que me conoce no entendiendo porque trabajo tanto y la otra mitad tan metidos en lo suyo que no puedo verlos, es hora que no entiendo en verdad porque me aferro tanto a lo que según yo me gusta demasiado. No me queda más que venir otra vez con lágrimas que ni siquiera me dejan ver la pantalla y escribir que en verdad hay días que no entiendo nada y quisiera con muchas ganas que ya se termine todo y se vaya mucho a la mierda, todo y todos.


Empezando por mí

lunes, 7 de noviembre de 2011

vous n'étiez pas

Un día te llamé llorando para decirte que había hecho cosas muy malas y no sabía como borrarlas, entre lágrimas y mocos debajo de un árbol de navidad te dije que te lo decía a ti porque eras mi mejor amigo, nunca lo serías, mentí en eso y en el resto, incluido cuando mencioné que soy una mala persona, ser estúpida no me convierte en mala.

Días después lloré otra vez enfrente de ti, comienzo a creer que no me da pena que me veas moquear, ese día te enseñé mis fotos porno, entonces me pediste que adelgazara, confirmo que soy una estúpida.

El día que te dije que me estoy robando tus fotos de facebook, me costo mucho trabajo confesártelo, te conté que la primera vez que lo hice me sentí tan mal que me quedé callada muchos días recapacitando en eso, ya después fue igual que cuando asesinas a alguien, la primera vez te cuesta trabajo, las siguientes ni siquiera te remuerde la conciencia. La cara de susto que pusiste cuando terminé de hablar me hizo darme cuenta que puedo ser muy estúpida, pero me caigo muy bien.

La siguiente vez que te vi pasaste de largo frente a mí y no me hablaste, por más que intenté gritar seguiste caminando como si nada y entonces a mí no me quedó más remedio que despertar e ir corriendo al baño a vomitar, solo así me sentí mejor de todas esas veces que creí que estabas aquí y no era cierto, hasta entonces pude dormir de filo toda la noche.

martes, 1 de noviembre de 2011

Bla, bla, bla...

La razón por la que comencé a escribir en un blog, lo recuerdo muy bien, fue porque tenía hartos a mis amigos de todo lo que traía en la cabeza y lo seguía repitiendo en el desayuno, en la comida, en la tarde, por la noche, bla, bla, bla de lo mismo y lo mismo. El punto es que tres años después mi discurso sigue siendo idéntico, algunos cambios como haberme olvidado de mis épocas depresivas (si como no), pero va por ahí. Lo que hago entonces cuando me doy cuenta de eso es que me quedo callada, dirijo mi atención a otras cosas y termino por cagarla una y otra vez y no conforme con eso, voy y me pongo de pechito para que alguien además me de una ayudadita y me convierta en un monigote que se va a llorar a los centros comerciales en la sección de artículos navideños, cosa que he intentado dejar de hacer de verdad porque luego los pobres vendedores si se espantan bien cabrón. Después de eso me quedo callada, intentando no seguirle a mi cadena de pendejadas. Hasta aquí no estaría tan terrible esto si no fuera porque en mi atinada manía de cagarla y cagarla, lastimo a gente que esta conmigo, pensando que no les importa lo que hago, y eso probablemente es lo que me tiene a punto de un ataque de ansiedad, quitándome la respiración cada vez que intento explicar todo lo que estoy haciendo. No se si puedo remediar hoy todos mis errores, pero empezar poco a poco otra vez de algo puede ayudar, así por el momento concentro mi odio y rencores en la gorda de la instructora que me tocó en el gimnasio, ahora que decidí volver a hacer ejercicio, mientras me grita “¡mueve más la cadera, si no nunca te voy a quitar esas lonjas!”…pinche gorda.

martes, 18 de octubre de 2011

De cuando el Universo te mete zancadillas nomás para reírse de tí

Querido pinche Universo:

¿Realmente es mucho pedir que me mandes a un Pablo, que tenga treinta y cuatro años, que sea creativo y que además sea maravillosamente inteligente? ¡Deja de reírte de mí y mándamelo ya!

¡Me lo merezco maldita sea!

Al menos por un fin de semana, no seas malito.

jueves, 29 de septiembre de 2011

Del mezcal

No es que no me guste tomar alcohol, creo que el punto es que no sé como emborracharme bien. Pa´ ser sincera creo que lo que no me gusta de embriagarme es que siento que llevo desventaja, la mayoría de las veces hablo hasta por los codos y suelto todas las cosas que no debería decir. Un ejemplo, el día que llegué a vivir a donde resido ahora, me llamó la Doña para decirme que me esperaban con una botellita de mezcal para darme mi bienvenida, lo que empezó con presentaciones leves y timidonas con sus amigos y novio terminaron en la NTQVCA dándoles consejos a todos los presentes…si, la mala copa de mí se pone a dar consejos, quizás hasta ahí hubiera sido tolerable sino fuera porque se me ocurrió recomendarle a mi amiga que valorara a su novio, que era guapo, responsable, que estaba con ella ahí y era guapo, y la cuidaba y era guapo, y que lo viera bien porque era guapo, todo eso frente del guapo, quien cada vez más emocionado me servia mezcal tras mezcal, más porque la novia a quien yo tenia abrazada, para que hubiera más toque paternal en mi consejo, lloraba porque si, lo quería mucho y además, efectivamente, era guapo. Después, laguna mental, de verdad que por más que hago no me acuerdo como fue que terminé sentada en el piso cantando canciones de Luis Miguel con el guapo, cha! Después laguna mental y ya estoy sentada en el comedor con el guapo enfrente diciéndome “pues no estas nada mal, con todo respeto”, yo levanto mi cabeza con los ojos entrecerrados, enfocando el obturador para buscar a mi amiga, y de la amiga nada, solo el guapo y yo en el lugar. Y bueno, en ese punto es cuando uno muy borracho muy borracho pero bien que sabe lo que esta bien y lo que esta mal, así que yo tomé mi pared más próxima y mejor me fui derechita a mi recamara, no fuera a ser que el guapo se me pusiera mas guapo y entonces si vale madre la amista´.

Ah, horas después helicopteritis y llegar a trabajar tarde y todavía ebria, jurando que no lo vuelvo a hacer.

Aún con eso, ahora mismo voy por unos mezcales ¿quién va?

jueves, 22 de septiembre de 2011

martes, 20 de septiembre de 2011

The world is not enough

Estoy aquí, sentada frente a la pantalla escribiendo esto, leyendo aquello, dejando descansar a mi impresora y comiendo con los dedos (porque perdí el tenedor entre los papeles de mi mesa) jicama con pepino y zanahoria rayada. Hago de todo al mismo tiempo por ese sentimiento de que nada me satisface, nada termina por hacerme sentir que al fin lo logré. Leo los blogs favoritos pero no comento nada porque para ser sincera uno no siempre tiene que replicar. Imaginen a ustedes platicándome todo lo que escribieron, yo enfrente, seria y con los ojos bien abiertos, comiendo con los dedos, para cuando terminen seguiré comiendo, solo que les voy a dar la espalda, no por grosera, sino porque ya no es necesario que este más ahí. Es probable que esta situación les dejara una falta de placer por no obtener reciprocidad, entonces comprenderán que eso que a ustedes también les produce falta de alegría no lo van a resolver aquí, quizás entonces encuentren que es mas bonito que alguien te responda a las doce de la noche del otro lado del teléfono; que tu mejor amigo se transforme de la frase chida en el facebook a el que te ofrece el brazo a la salida del trabajo para ir a caminar por un café; que hasta las mordidas en las piernas, aunque las odies, son suficiente pues solo basta que sean de verdad para sentirme viva.

martes, 6 de septiembre de 2011

Del ego

Para beneplácito de mi masoquismo, tengo el ego más elevado de lo que me gustaría, y sufro por eso, con gozo infinito además. Hace días que siento esa cosquillita que recorre el cuerpo y no sé porque, además de todo. Me siento bien y me hacen sentir los demás así de bien para acabarla de fregar, si de fregar, porqué siento como un dejo de culpa de sentirme tan bien de todo y por todo, mi naturaleza dramática pues. Así que me quedo sola, sin hablar con nadie unos días, no sea que mi gusto dependa de falsas compañías, entonces me voy como antes a andar en bicicleta nomás yo y mi sombra, llego a dormir directito a mi recamara evadiendo platicar con la dueña de mis quincenas y del departamento donde vivo ahora (que me lo renta pues), duermo feliz y a pierna suelta, entonces no es por ahí. Me levanto temprano y camino hasta el trabajo la media hora que me separa si voy tonteando y cuando llego me siento igual, con eso grande en el corazón. Entonces voy y busco a los que me caen bien y hasta de rozarlos un poquito siento electricidad recorriendo mis venas. Hasta mis trenzas excéntricas que envuelven mi cabeza se me hacen tan bonitas, tanto como yo, que se hacer cosas bonitas y de buen gusto, como dijeran mis clientes. Y no sé porque, bueno si sé, de ahí que mi ego se eleve tanto, y lo ostento con soberbia y unas gotas de sadismo, aunque sea más de lo que me hubiera gustado.

martes, 30 de agosto de 2011

La sombra de tu sombra. La sombra de tu mano. La sombra de tu perro.

Ne me quitte pas
Je ne vais plus pleurer
Je ne vais plus parler
Je me cacherai là
A te regarder
Danser et sourire
Et à t'écouter
Chanter et puis rire
Laisse-moi devenir
L'ombre de ton ombre
L'ombre de ta main
L'ombre de ton chien
Ne me quitte pas

Anoche tuve un sueño, feo y triste. Mi mamá era una mujer rubia (bueno lo es), yo no me parecía en nada a ella (bueno eso también es cierto), se veía hermosa y hacía una fiesta en la casa a la que llegaba mucha gente, sus amigas, su familia, se reía todo el tiempo y brillaba entre todos ellos, hasta cantó una que otra canción. Todo eso pasaba mientras yo niña, la seguía de un lado a otro, sin hacer ruido para no molestarla, solo quería verla y estar cerca de ella. En algún momento me descubrió y se molestó de que la estuviera siguiendo, así que me fui a otra habitación y lloré, con muchas lágrimas y con un dolor grande en el corazón, como cuando sabes sin que te lo digan que no te quieren.

Muchas horas después de haber despertado todavía siento ese dolor.

Y luego me pregunto porque me aferro a la gente que no me quiere. Y ya no quiero.

miércoles, 17 de agosto de 2011

Algunas razones por las que no termino de enamorarme de ningún hombre en los últimos días III


"…y no es que yo sea malo, es que me ganaba la ambición y por eso falsificaba documentos, pero nunca me agarraron y mejor lo dejé. Pero a lo importante, ¿cuándo paso por ti para ir a bailar?"

lunes, 1 de agosto de 2011

¡Oh la desilución!

Cada día de las últimas semanas no hice más que darle vueltas a las cosas que me fastidian, por simples y porque a mí se me complican. Recordé con nostalgia cuando se me hacia tan fácil plantarle un beso a quien me gustaba y listo, a lo que sigue. Ahora no hago más que repasar los pros y los contras, analizando si vale la pena perder a alguien que me gusta tanto solo por seducirlo. Imagino los peores desenlaces, tanto como si se tratara del ultraje de una doncella virgen en manos de un desalmado malhechor, yo siendo el último por supuesto.

Así me voy a verlo una noche para tomar algo, cuando llego no puedo hacer más que observarlo, tan evidente como siempre y mala para fingir, “F” termina notando que algo no anda bien, para mi sorpresa se empeña en agradarme y he ahí queridos ustedes, que “F”, mi objeto de obsesión, cometió su peor error. Él solo se clavo el puñal dejándolo tan mortal para mí, haciéndolo parecer hasta ridículo en su intento por complacerme.

¿Pueden imaginar lo terrible que fue, cuando en su desesperación me dio un beso?...ah si, el beso. ¡Que diablos!

¿Qué sigue?

lunes, 18 de julio de 2011

I know what I know

Miento cuando digo que no me importa que “F” sea gay. Saberlo me dejó peor que si hubiera tenido novia o tuviera una esposa y dos hijitos, simplemente me dejó inmóvil saber que por más esfuerzos que haga él no quiere estar con una mujer. Eso me pone a pensar en el día, en la noche, cuando sueño, me hace inventar estrategias para hablarle, para estar cerca, vanas historias para conquistarlo las cuales nunca concluyo, porque perfecto sé que no voy a llegar a nada más que a terminar hostigándolo y él crea que estoy loca, aún cuando me desconcierta con sus coqueteos. Y no es que quiera casarme con él, menos que este enamorada. Yo imagino con obsesión darle un beso, largo y suavecito, tocar su cara y reconocerlo aunque tenga los ojos cerrados, después acariciar despacio sus manos, sus brazos, su vientre y que nada de lo que conozco de él interfiera para que podamos revolvernos juntos. Toda esta historia me tiene molesta, me enoja, me pone de malas. Y al contrario de alejarlo, solo siento ese piquete que me carcome cuando quiero algo y hago lo imposible por lograrlo. Aunque mi historial en “alcanzaresoquetantoquiero” ha tenido terrible descalabro en los últimos tiempos, yo no quiero quitar el dedo del renglón, por ahora. Me gusta que me guste, y de verdad que me gusta mucho.

Bueno, los amigos también se gustan ¿oh no?... ¡demonios!

jueves, 14 de julio de 2011

Deberían


L
as tiendas de ropa y zapatos deberían estar abiertas las veinticuatro horas. Uno nunca sabe cuando va a tener un ataque de tristeza.

jueves, 7 de julio de 2011

Y la verdad no me importa

Tengo muy claro el tipo de persona que prefiero, sin embargo, tanta claridad no es suficiente cuando a alguien se le ocurre preguntarme “¿qué tipo de hombre te gusta?”. No sé explicarlo. Termino con una revoltura entre feo pero con bonito cuerpo, pero que no este gordo, aunque como me atrevo a pedir eso, pero que sea bien malo, pero luego sufro, malo malo, que entrecierre los ojos mientras me observa, que sea bien creativo, inteligente, que adore el sexo, que me aplaque con una mano, que fume lo que quiera y de preferencia que se vea malo.

Una total estupidez no saber pedir lo que quiero. En fin, no me ocupa si cuando algo no me gusta nada más no me acerco. Así que el día que conozco a “F” a las primeras palabras cruzadas no puedo evitar acercarme tanto para verlo bien que lo obligo a dar un paso atrás, no me le despegó, lo escucho atenta y miro con detenimiento sus ojos, su boca, su mirada de extrañes cuando me pregunta por qué cada vez voy poniendo cara de enojada. Y si, me enoja no poder tocarlo para ver si es de verdad, para mi sorpresa le digo que nos vayamos de la reunión a tomar algo, sin pensarlo me saca de ahí y nos vamos a un bar. Yo lo toco, si, es de verdad, lo escuchó mientras comienzo a jugar con mi cabello, para atrás para adelante, risas de sus ocurrencias, lo vuelvo a tocar es de verdad. Dos horas y un par de mezcales y yo no solo le veo una boca hermosa, también es ocurrente, interesante, creativo, artista, delgado ¡y tan guapo! Lo vuelvo a tocar, pero que lindo es que me tome la mano mientras me dice algo, su piel tan suavecita, y él sigue hablando, y su labio tan mordible mientras sigue diciéndome eso.

Pues que si, es de verdad, pero hasta el mezcal se me bajó cuando a punto de darle un beso me dijo que es gay.

lunes, 27 de junio de 2011

Cuando me muera y me tengan que enterrar...

Sé que no voy a morir pronto, sé que voy a festejar con pastel y muy glamorosa mis ochenta y tantos años, ¿cómo lo sé? Eso no importa, solo lo sé. Será por eso que hace más de un año dejé de pensar de una vez por todas en como matarme, suena feo pero así es. Y aunque dejé de preocuparme por la muerte, no dejó de darme mucho miedo lo que me pasó.

Hace unos días caminaba como es mi costumbre por la noche, sola y contenta de hacerlo porque me gusta, tomé un taxi en un sitio que siempre uso para recorrer una distancia de 3 cuadras a las 11:00 p.m., no presté atención al chofer que no tendría más de 25 años, hasta que le pedí que se detuviera para bajarme, en lugar de hacer eso aceleró y cuando le dijé que se regresara volteo a verme y sacando una pistola me dijo que le diera la bolsa y el celular. Lo que sentí en ese momento fue como estar en un mal sueño, nunca pasó por mi mente toda mi vida como cuenta mucha gente, lo que mi cerebro aceleró fue pensar como salir de ahí sin recibir un balazo de ese maldito infeliz que me estaba llevando cada vez mas lejos. Lo que me dijo es lo de menos, yo dejé de mirarlo a los ojos y negocié para que me dejara bajar y no me hiciera nada, todavía siento como la piel se pegó a mis costillas en espera de recibir la bala de su pinche pistola y para desgracia mía, con pretexto de buscarme dinero escondido, no me salvé de sentir sus malditas manos, primero en las piernas y después por todos lados, para entonces ya iba despacio manejando en calles oscuras, yo no sé cuanto tiempo pasó pero cuando me pidio que me quitara la chamarra y después la blusa me pregunté si sería capaz de bajarme con el carro en marcha, si lo hicé, abrí la puerta y prácticamente me aventé y corrí, corrí lo más que pudé hasta que encontré a un señor cerrando el portón de su casa, cuando le dijé lo que me pasaba comencé a llorar y me abrazó, supongo para hacerme sentir mejor, pero en ese momento me sentí ridicula de estar llorando con un desconocido, me separé de él y se ofrecio llevarme a mi casa, en el camino me dijo que yo estaba muy bonita...

Veinte minutos después estaba con la policía buscando en el sitio al taxista, obviamente, nadie lo conocía y por supuesto no iba a regresar ahí. Algo peculiar, los policías que iban llegando me preguntaban que cuando me habían asaltado, salvo porque llevaba solo la blusa, no entendían porque me veían tan tranquila.

No volví a llorar, no lo he platicado y me da mucho coraje darme cuenta que tengo miedo, mucho miedo y no sé como solucionarlo, por lo demás no quiero pensar más en lo que me pasó. Total, todavía no me voy a morir.

lunes, 13 de junio de 2011

Lo que más me gusta

Me muero de sueño, el sábado se me cerraban los ojos mientras andaba de arriba abajo con proveedores y de pronto noté que uno de mis ojos se iba al infinito y más allá, fue tal el susto que me la pasé haciendo ejercicios moviendo los ojos hacia todos lados para ver que demonios pasaba, me ví en el futuro con terrible estrabismo intentando desviar la atención con un tremendo escote; finalmente el susto quedo en eso cuando en la consulta me dijeron que es cansancio extremo. Me pregunto si alguna vez volveré a dormir como cuando era niña, yo si quiero y mucho. Pero ahora mismo muero de sueño y solo se recompensa con mi imagen, cuando me paré frente al espejo de la cafetería donde compré mi café; mi peinado de Princesa Lea es lo que más me gusta de mí, ¡diablos! me veo bien bonita y hasta me caigo bien.

sábado, 4 de junio de 2011

De como reconocer a un héroe salvador de egos y después dejarlo ir.


En la vida mía ha habido hombres, algunos hombres, varios hombres, bastantes hombres. A veces me divierto intentando recordar el nombre de alguno que se cruzó solo un par de ocasiones y que después termino recordando que fueron meses los que pasamos juntos, sin embargo no lograron hacer vibrar nada y terminaron perdiéndose con el tiempo. Hubo hombres también que amé y pensé en su momento que eran los únicos en mi vida, les amé con toda la pasión que soy capaz de dar, luego les sufrí y les lloré, todo para darme cuenta, un poco o un mucho después, que el que les seguía era infinitamente mejor, mucho mejor.

Ah pero a veces el destino nos da regalos que no esperamos y por lo mismo saben mejor. Imaginen que pudieran pedir un deseo y llegara a salvarles su súper héroe preferido, con todos sus músculos, con su sonrisa carismática, que les envolviera en sus brazos y les protegiera de todas las sombras anteriores. A mi se me concedió y me dejé, me abandoné a sus poderes y entrecerrando los ojos vi los tatuajes de sus brazos envolverme y besé una y otra y mil veces sus labios, yo le amé los primeros diez minutos, las siguientes 4 horas, el día completo, el viernes en la noche, y aprendí a pronunciar su nombre y escuché como él cantaba el mío.

Y después, le dejé ir, porque así son los héroes, se tienen que ir y uno debe saberse salvado al fin y después contar su historia para inmortalizar a los Fernandos o a los Pedros o a los Jaimes, que llegan a recordarte que eres muy chingona y por eso te mereces lo mejor.

jueves, 26 de mayo de 2011

Dez minutos depois de nós a beijar...


M
e dí cuenta que no me acordaba de su nombre, aunque sinceramente era lo que menos me importaba.

Yo y mi memoria de corto plazo.

lunes, 23 de mayo de 2011

¡A ver a ver a ver a que horas!


Entonces ahí tienes que yo muy chingona y quesque vale madres, ando por la vida toda mugrosa y despeinada, hasta que, claro no todo es felicidad, no entiendo como pasa en la ciudad más grande del mundo que tenga que encontrarme a un muchachon muy guapo, pero muy imbecil, con el que anduve hace un rato. El cuate es de verdad tan tarado que opté por negar su existencia en mi lista, pero ¡la vanidad señores! ¡La vanidad!, no pudé soportar que me viera así, decidí no saludarlo y seguirme muy altiva con mi mugre encima. ¿Y qué pasa a los dos días? ¡Me lo encuentro otra vez! A ver ¿porqué me pasa eso a mí que soy tan buena? Pues nada, que al siguiente día llegué a trabajar toda acicaladita y peinadita, ahí fue cuando me dí cuenta que típico en mí ¡subí de peso!, entonces pensé que ya estuvo de que mis amigos se unan a grupos en facebook que se llamen: “Yo también tengo una amiga que llora por un wey que ni la pela”, ¡ya estuvo! ¡No hay derecho de seguir siendo la amargada que todos evitan chihuahua!

Pero bueno, bueno, la cosa es que desde que me peino y me pinto los labios otra vez, este muchacho guapo, pero imbecil, ya no se volvio a cruzar en mi camino, ¡no entiendo nada! Mientras tanto, pasa que le entré a un proyecto bien chingón que me hace verdaderamente feliz y ahí ando sube y baja (eso si bien peinadita), cuando de repente…

Fijate, mi hombre perfecto, asi, morenito, de cabello lacio y cortito, flaquito y de estomago marcadito y tú lo vez y sientes que se te bajan los chones, pero te haces como que no pasa nada, que tú tienes el control, te lo presentan y platicas un rato, aunque nada más le entiendes la mitad porque resulta que es brasileño, y te cuenta que va a estar solo dos semanas más y tú por dentro dices “chales” y te vas.

Y ahora, aquí estoy pensando que le voy a contestar, porque ese muchacho bien guapote me invito a salir hoy a cenar y yo no sé que hacer…chales.

lunes, 9 de mayo de 2011

Me cae



¡Pinche facebook te odio!

miércoles, 4 de mayo de 2011

Y no me baño...

Me hago wey robándole el tiempo a un proyecto que tengo que entregar en la tarde y a un cliente que esta esperando ansioso (y furioso) los cambios a su diseño y a limpiar la mesa de trabajo y a cancelar mi cita con el doctor porque ya me siento mejor y me lo robo porque hace días que solo pienso lo que me gustaría escribir y apenas me da tiempo de dormir y de comer eso si no prometo tiempo para bañarme si ya sé que soy una mugrosa y me vale aunque lo que no me vale es que después de estar tan orgullosa de no tener una sola arruga me encontré con que bastaron los últimos cuatro meses para tener dos tremendos surcos entre las cejas gracias a vivir eternamente con el ceño fruncido pero aún con eso la vanidad no ha muerto del todo y opté por hacer una especie de puchero para concentrar mi mente en la boca y no en mi mirada de enojada esperando con fe que de esa manera desaparezcan las huellas de la amargura puesto que según la persona con la que trabajo soy muy mala con la gente yo digo que nomás soy directa y ahorro mucho tiempo a dar vueltas a los asuntos y cualquiera que lea esto se puede imaginar mi aspecto feo y deplorable pero que sorpresa hasta para mí encontrarme a mi ex mayor y que le diga orgulloso a sus acompañantes después de echarme una ojeada de cuerpo completo: Ella es Idalia.

sábado, 16 de abril de 2011

Se busca detonante de emoción


Recuerdo la casa donde vivía hace unos años como un sueño blanco y borroso, eso en realidad se debía a mi eterna miopía y al hecho de que siempre decoraba todo en ese color; muros, muebles y accesorios, eso no era difícil, lo que me metía en problemas era encontrar el objeto detonante que te hiciera asombrarte y después invitarte a sentar tan solo para contemplarlo, hacerte feliz solo con su presencia…si, me tomaba muy en serio mi trabajo de decoradora, de hecho es algo que no puedo evitar e invariablemente me encuentro haciendo movimientos en todos los lugares donde estoy. Cuando entrabas a esa casa tenias que caminar por un pasillo antes de girar para toparte con la estancia, me costó casi un año encontrar un árbol de dos metros que te dejaba asombrado tan solo porque lo que esperabas era una salita común y te topabas con ese tronco enorme y frondoso frente a ti que gritaba en medio del inmaculado salón. Quedé satisfecha por el impacto. Todo esto de escribirlo me suena muy ñoño y recordarme a mí preparando aquello mucho más. Sin embargo siento que ese detonante de asombro es lo que le falta a mi vida ahora. Esa acción que me haga recostarme satisfecha con el corazón palpitando todavía de la emoción, el personaje que me haga temblar ante su descubrimiento, el éxtasis y el embobamiento de estar frente a lo que sea que me lo provoque. ¿No hay manera de que resulte igual que los bosquejos para ver que color le queda mejor a ese sillón? Por ahora me voy a buscar a quien darle besos, a ver si el alma mía se siente mejor.

miércoles, 6 de abril de 2011

Pusilánime not!

Cuando uno es cobarde se busca un chingo de pretextos para justificar su falta de huevos, es la verdad. Cuando uno tiene miedo la cosa ya no es la de antes y se inventa un montón de historias que se toman como ejemplo para no repetir el error. Cuando se es muy pinche mediocre se cierran los ojos al mundo y se fantasea con que no pasa nada. En el momento que uno se vuelve un pusilánime le brotan en la sangre los pinches discursos mezquinos del porque se aleja de lo que uno realmente quería…

Y a menos que pretenda hundirse en su propia mierda de mentiras, de vulgaridad y de aprensión tiene uno que fajarse bien y decidirse gritar al viento bien fuerte y dejar de avergonzarse de lo que se es y de lo que se siente. Entonces buscarlo y decirle lo que durante años no le dije y me arrepentí de no decir después.

¡Te amo chingao! Te amé entonces y te sigo amando y el hecho de no estar juntos no cambia nada todo esto, entérate de una vez por todas.

viernes, 25 de marzo de 2011

Que sube que baja que no se que pasa que a la reina le duele el coração

Que me duele la cabeza y me duele todo el cuerpo y de tanto querer hacer nomás hago la mitad y resuelvo poco menos de lo que quisiera resolver, la razón de tanto sube y baja es nomás porque así soy yo y que se le va a hacer. Lo que si me caga es ver como con el tiempo se va haciendo uno más de todo menos de lo que debería, pudiera parecer más inteligente pero en realidad soy más mañosa, quisiera ser más valiente pero por miedosa nomas soy más aventada y ese es el punto que me esta matando, el pinche miedo que me da de todo y resulta que ahora lucho no porque no me crea capaz de hacer las cosas, es porque me da temor terrible que no pasen como yo quiero y aunque de sobra sé que eso me aplasta más que ayudarme, me paso horas sin dormir intentando matar esos pensamientos horribles que me inundan la cabeza, que no el alma. Pinches noticias de narcos, pinche descalabro económico, pinche gente que no entiende mi trabajo, pinches pretendientes pendejos que no me sirven para nada y bien pinche yo que cada vez tolero menos a los mensos, más que yo.

miércoles, 9 de marzo de 2011

Inocuo abismo de la indeferencia

La verdad es que he estado pensando seriamente en todo lo que ha pasado y si me pongo dramática, es claro que me esta lloviendo sobre mojado; por otro lado mi espíritu depresivo, por más que lo he buscado, nomás ya no aparece por ningún lado, por lo tanto he decidido tomar la inocua resolución de aventarme al abismo de la indiferencia y no hacer ya nada por ese hombre; buscar a Daniel, darle un beso a mi ma y un abrazo a Ser y ya, sin una sola palabra acerca de anteriores reclamos.

¿Parece mediocre mi decisión de no ir corriendo a decirle que es el amor de mi vida? No, no lo creo...

sábado, 5 de marzo de 2011

Todo chueco

A uno a veces le salen las cosas todas chuecas así sin pensarlo y de repente estoy en la mitad de un montón de revueltas que no esperaba y que la verdad me dan tristeza y luego coraje y luego arrebato de reclamos y al final no hago nada esperando que igual que empezaron se terminen así nada más. Pero ahí estoy en una cantina contándole a Daniel que bla bla bla, de inmediato vi su cara de enfado cuando me dijo, “ahí vas otra vez”, eso fue hace unas 3 semanas y desde entonces no me habla, sin poder evitarlo voy a meterme a su facebook a ver por cual nueva amiga me ha cambiado y la verdad que la muchacha se ve bastante divertida y luce muy bien con bikini, cosa que yo no me atrevería a hacer. Mi madre por otro lado se la ha pasado dándome veinte sermones de porque no me convienen algunos hombres, que diablos, la escuché pacientemente hasta que tuve que decirle que ya me deje en paz, con cara de reproche me dijo que nunca me volvía a dar un consejo, ahora no me habla. Y por el otro lado Ser, que todas las tardes se la pasa conmigo, que desayunamos juntos, que siempre me ayuda, que se ríe conmigo, que me abraza cuando lloro, que me acompaña en las desveladas, que me pone “me gusta” en todas las tarugadas que subo al facebook, que platica conmigo horas, que entiende mi trabajo, que me regaña cuando no tengo razón, que escucha todos mis chismes, que se ha aguantado todas las veces que me enojo cuando llega 10 minutos tarde y en cambio él me ha esperado hasta dos horas…todo eso es él para mí y también esta enojado conmigo, aún cuando muchas veces me dijo que esperaba que encontrara a un hombre en mi vida que me quisiera mucho, pues ahora esta enojado y me duele verlo así conmigo, porque lo extraño mucho.

De hecho extraño a Daniel, extraño a mi mamá, extraño a Ser, pero también me provoca un lío pensar que todos me están reclamando algo que ni siquiera es, cada uno me ha dicho que prefieren verme con cualquiera menos con él, pero no entienden y me da mucha rabia eso, ¡no entienden que él ni siquiera esta!

miércoles, 2 de marzo de 2011

We should


Deberías prolongar tu conversación cuando te sientas frente a mí, añadir puntos a todas esas explicaciones que te has molestado en darme, yo puedo estar atenta escuchándote toda la noche, puedo sentarme con la espalda erguida frente a ti y sonrojarme de repente, ver de reojo tu espalda ancha y luego tu cintura, bajar los ojos por tus caderas e imaginarme tu piel bajo el pantalón. Puedo levantarme nerviosa y tu pasar a mi lado rozándome las piernas, debería confirmar lo que eres y escucharte más seguro que nunca de lo que no vas a ser. Quiero olerte, sentarme quieta a tu lado sin hablar, reconocerte. Tu sudadera tan estorbosa que se atora en mi pulsera…llevamos horas así y no sé que es lo que tú quieres y sigo pasando a un lado, rozándote las piernas. Finalmente me acerco y mis dedos acarician despacito tu brazo, ¿has notado lo curioso que es que tus besos sepan igual que hace años? Tan calientitos, tan suavecitos, ¿has notado lo diferente que tus manos toman ahora mi cintura? Deberíamos probar alguna vez si somos capaces de conformarnos solo con darnos besos, beberíamos.

jueves, 17 de febrero de 2011

¿Cuantas veces te lo tengo que decir?


Abro los ojos cada día y te encuentro en todas partes, salgo a la calle y tu perfil se aparece entre el tumulto de gente, me apresuro solo para descubrir que no era más que un chico medio parecido a tí; un día me subí a un taxi y por el retrovisor aparecieron tus ojos, con esa cejas alzándose ante la pericia de sortear los carros en el trafico, pero no, no eras tú, cuando me di cuenta llevaba el ceño tan fruncido que el taxista se espantó un poco. Subo al metro y te veo escapándote por la escalera, nunca logro alcanzarte y mejor me detengo para ver como vas desapareciendo. Incluso estando sentada en una banca llegas y te sientas a un lado, nos quedamos calladitos viendo hacia el frente, espero un rato sin respirar para que no pase nada que te lleve, pero decido levantarme sin mirar para no toparme con que no eres tú. Hace un tiempo que decidí no jugar más a tenerte en todos lados sin que nadie lo supiera, fue cuando hallé que había amado a alguien demasiado común y esa era la razón de que te viera por doquier…no volví a hablar de ti.

Pero veraz, no se que hacer, hasta en eso te extraño, tal vez no sabes lo que eres para mí, dime cuantas veces te lo tengo que decir, la razón de no encontrar a nadie más en mi vida es que ninguno es “tú”.


No necesitas dudar de mí,

dime cuantas veces te lo tengo que decir,

regresa.

martes, 8 de febrero de 2011

De la memoria


Diría que mi vida se ha vuelto insoportable desde que olvido gran parte de lo que hago o debo de hacer, la verdad es que no, entre el cinismo y mi irresponsabilidad termino por resignarme cuando después de recorrer una hora de camino me entero de que olvidé las llaves de la casa cuando estoy frente a la puerta. Encuentro indiferente que solo recuerde unos días con aquel que me encontré en una reunión, mientras que él me habla emocionado del regalo que me dio cuando cumplimos un año de novios. Creo que la cosa es ser practico, ¿para que cargar la cabeza y corazón con tantas penas? con tantos giros, con locas vueltas. La clave es la memoria selectiva, recordar lo que uno quiere y nada más, no siempre funciona, claro esta, este cumpleaños que pasó por más que alargue la llamada, no pude reconocer la voz del hombre que me felicito con tanta efusividad, me dio pena preguntarle “¿quien habla?” después de tanta muestra de afecto, nunca supe quien era.

No sé bien si esto es bueno o malo, no me asusta, porque recuerdo perfecto el sabor del Goulash que comí en Praga; aún siento en mi boca el aliento de los labios que amé; la canción que me recuerda caminar por la tarde, con las lucecitas entrando entre las ramas de los árboles, el aire llevando el cabello sobre mi cara y yo cruzando los brazos, caminando rápido para salvarme del frío. Que más da que este fin de semana haya recordado la cita que tenía con el muchacho ese que no me gusta (y al que había planeado cancelar un día antes con tal de no decirle que “no” en su cara), hasta que me llamó para preguntarme si me iba a tardar más, ¡lo olvidé! Obvio nunca llegué. ¿Pero eso a quien le importa? Mientras no lo recuerde, él no existe para mí.

martes, 25 de enero de 2011

¡Es verdad!

¡Ey si!
Que hoy es mi cumpleaños.

Gracias

viernes, 14 de enero de 2011

Del infierno


Una vez hace un año, sin copas encima que pudieran excusar mi comportamiento, le confesé a alguien la manera en la que había tratado a algunos hombres, cuando ví como se abrían sus ojos por asombro me arrepentí, como es normal en mí, sobre todo porque después me lanzó un sermón acerca de lo mal que me iba en la vida por desagradar a Dios con mi comportamiento pecaminoso. Si me hizo soñar unos días en como me iba derechito al infierno por perdída y pecadora, pero más peso tuvo en ella mi confesión que a partir de entonces no solo no me volvió a invitar a sus reuniones, sino que me aparto de cualquier contacto con sus hermanos; a tal grado llego su nuevo concepto acerca de mí que piensa que soy peor que un conocido mutuo que esta en la cárcel, por haber robado para poder comprar más droga, él tiene perdón pues cayó en desgracia por cosas del destino mientras que yo, mala mujer, he hecho todo por placer y soberbia; pecadillos más a la lista que me envía directito hasta abajo, a un lado de Elvis.

Intentando seguir por el camino amarillo acepto, si, que intenté hacer las cosas bien, así no volver a escuchar nunca más “yo andaba con una vieja que esta re loca”, pero para ser sinceros me aburro, me da sueño la gente que se porta bien, me desagradan los ñoños, prefiero al que me dice que se quedo tirado en el piso por borracho a aquel de doble moral que jura que es el hombre más tolerante del mundo.

Estos días me han ofrecido un proyecto que dejaría buen pago a cambio de maquilar un trabajo ñoño, no solo que no me convence sino que además no aparece mi crédito por ningún lado. Decido no aceptarlo porque aunque podría ser lo correcto es algo que no me hace feliz, si tengo la capacidad de crear ¿porque debo resignarme a estar con los brazos cruzados? Si la vida es tan corta ¿Por qué no voy a deslizar mis dedos por los labios del hombre que me guste? Porque verán ustedes, me encanta el sexo, y cuando me gusta el muchacho, se hacerlo muy bien…Elvis, espérame que al rato voy.

sábado, 8 de enero de 2011

Pase de no hacer planes a que todo le valga madre


Y no es la mejor opción, pero ¿quien soy yo para juzgarme?

¿Qué pasó? Yo nomás quería un beso, ¿eso es difícil de entender? Me entero que le gusto a alguien desde hace 4 años ¡cuatro años!. Medio me había dado cuenta pero me valía madres. Repaso bien todo antes de dejarme ir por mis arrebatos. Trabajamos en equipo desde ese mismo tiempo. Es más chico que yo y ya no le vuelvo a entrar a ese merengue. Lo más importante, el muchacho no me gusta, es más ni siquiera me cae bien, sus chistes son babosos, ni me imagino con él caminando. El estrés laboral actúa en mí como el alcohol, un día lo vi guapo. Él se pone enfrente de mí, yo le doy un besote, ¿pues que no se puso para eso? Él quiere que seamos novios. A mi me da hueva explicarle porque no podemos serlo, aún así se lo digo. Me manda mensajitos todos los días diciéndome que me ama, chales, yo no le contesto. Estaría bien que me visitara los días que no me peino, a ver si opina lo mismo.

Si ya sé, yo tengo la culpa por darle entrada, wara wara wara...

Finalmente, después de tres semanas me escribe que ya entendió que no quiero nada con él. Yo quiero dar un chingo de besos, haré el esfuerzo porque sea a alguien que por lo menos se merezca mi admiración.

martes, 4 de enero de 2011

Por mí

Como cada año (desde hace cuatro ya), me pasé el 25 de diciembre acostada viendo por treintava vez “El diario de Bridget Jones” e imaginándome a un Marc Darcy a mi lado, la diferencia en mi acto de ñoñes fue que en ocasiones anteriores estaba sola en mi casa o en una recamara de la casa de mis papas, gimoteando por mi condición y haciéndome chaquetas mentales para convencerme de que el año siguiente iba a ser mejor. Ahora no tuve tiempo ni de terminar de verla; me topé con la película en un cuarto de hotel a muchos kilómetros de mi casa y con unas sed terrible después de beber mezcal y bailar y bailar hasta las 6 de la mañana, hora en la que prácticamente nos corrieron del lugar. No termine de ver como Bridget finalmente se queda con Mr. Darcy porque ya me llamaban mis amigos para ir a comer algo. La cosa es que este diciembre decidí que me quería ir de aquí, llegar a la terminal y ahí decidir a donde partir, lo empecé a platicar porque creo que cuando algo se me empieza a meter a la cabeza tengo que contárselo a alguien, así me siento más comprometida, en realidad pasa que me empieza a entrar una euforia de ver como se va poniendo todo cada vez más claro, mi plan termino contagiando a otros dos que comparten conmigo que Navidad no es eso de estar con tu familia y que el perdón y la paz y la armonía y wara wara…terminamos rentando un carro y manejamos los tres en la carretera kilómetros y kilómetros con nuestra música favorita. Y de pronto ahí estuve, parada en una callecita llena de gente y de edificios y de tienditas y de inspiraciones y de todo bonito. Por eso digo, que bonito diciembre cuando uno hace lo que quiere, que bonitos los amigos cuando son los que uno quiere, y que bonito es bailar y bailar y bailar, así como yo quiero.

Feliz año señoras y señores!