
Ella es, solo cuando se aburre, una superheroína.
Esa noche se puso su traje negro, la blusa con sugerente escote, ajustadas mayas debajo de largas botas de piel, coloco los anillos negros en sus manos con uñas pintadas también de negro, para poder activar sus místicos poderes. El cabello crecía automáticamente cuando tenía que salir a actuar a favor de sus principios, le ayudaba a ocultar su identidad secreta.
Los labios rojos, con un ligero brillo, y sus ojos enmarcados con el antifaz que la distinguía. Coloco la larga capa sobre sus hombros y se sintió lista para salir.
Había citado en su guarida a sus amigos superhéroes, a mounstros y villanos conocidos, y esperaba se presentaran algunos de sus enemigos, pero no tenia miedo, era noche de tregua, los conflictos quedarían pendientes, solo quería bailar, los súper héroes también se divierten ¿no?
El pasillo de su recamara al jardín era una camino de luces tenues, al fondo podía ver las borrosas figuras de sus visitantes, mientras caminaba sonreía con todos, le gustaba ser anfitriona. Encontró a Santo bebiendo un martini seco con su desconocida acompañante, se dieron un gran abrazo y él le pregunto por Mr Leggs, quien desde que había sido atacado por aquellas galletas de cajeta gigantes, diabólicas y zombis, había adquirido poderes que lo hacían merecedor de estar en esa fiesta. Ella contesto a Santo que lo esperaba después de medianoche
Y siguió su camino, se escuchaba vociferar al Dr. Warner con Gene Simmons, no sabían si era un zombi o si todavía tenía que ir a cantar a las Vegas. La música ya se escuchaba, y ella empezó a bailar con un enmascarado de negro, brincar y brincar le hacia sentirse bien, algunos se animaron de verla y en su sitio y con trago en mano bailoteaban también.
Yiyi quien compartía con un hombre lobo del otro lado del lugar, le avisaba si había algún problema con algún enemigo, lo resolvían sirviendo fuertes posimas en sus bebidas que los hacían convertirse en zombis, y que después vomitaban para sentirse aliviados de recobrar sus poderes.
Una pareja de vampiros quiso hacer lo mismo con ella sirviendo un veneno viscoso que alcanzo a ver, sonrío al recibir el vaso, brindo con ellos, dio un giro para alejarse de ahí y tirar la bebida en la boca de una gárgola, pensó que los vampiros no dejarían de ser unos cobardes supersticiosos y siguió bailando.
La música cambio el ritmo por algo mas calentoso, y de pronto sintió que alguien rodeaba su cintura, pasaba de media noche y Mr Leggs no había llegado, además ese brazo era mucho mas grande y fuerte, volteo a ver de quien se trataba y era ni mas ni menos que el Gran Vikingo, a pesar de su 1.80 de estatura y su rudeza, él se intimido cuando ella le pregunto que quería.
.-Solo bailar contigo
La abrazo y la hizo girar y girar, y ella se dejo, la abrazo fuerte para manejarla mejor y con su capa de piel negra de pronto sintieron que desaparecían de la mirada de los muertos vivientes que estaban a su alrededor. La canción termino y él insistió en quedarse así, abrazándola, pero ella se alejo rápidamente y comenzó a bailarle a un pirata que trataba de golpear a un marciano mortificado porque sus ojos estaban en las mejillas. El Pirata se sorprendió de que ella con su traje negro y su gran escote bailara de manera sexy frente a él y se quedo paralizado. Para no hacerle el momento más bochornoso ella se alejo.
Santo la detuvo y volvió a preguntar por Mr. Leggs. .-No lo se, ya son las dos de la mañana, y no creo que venga, así que sigamos bailando.
Brincoteaba y se movía con los ojos cerrados, cuando de pronto su instinto le hizo abrirlos, a lo lejos la miraba Mr. Leggs con su mascara azul. Se acerco hasta ella, y con voz ronca le dijo “Seguro me odias por llegar a esta hora”. Pero ella solo pudo lanzarse a sus brazos y sentirse inmensamente feliz de verlo.
Y ahora que lo piensa no sabe si eso lo contagio, porque por primera vez él la abrazo frente a amigos superhéroes y enemigos villanos y la beso.
Le contó que después de haber salvado a la mitad del mundo estaba agotado y prefería dormir que estar en la fiesta. Así que lo llevo a su recamara y él aprovecho para besarla y decirle que no quería estar con la otra chica, que estaba bien con ella, o por lo menos eso entendió. Lo dejo descansar y salio a seguir brincando, pero en el camino se topo de frente con el Gran Vikingo, quien con un tonto pretexto la tomo de los hombros para acercarla a él, y le quito el antifaz, quesque para verla mejor, y se fue acercando mientras ella pensaba si sería capaz de dejar que ese hábil combatiente le robara sus poderes con un beso, mientras tenía dormido en su recamara a Mr. Leggs. No pudo, se alejo y se fue feliz pensando que por primera vez que quizas podría pasar algo.
El ultimo villano se fue volando con un superhéroe a las 7 de la mañana, ella se dirigió a su recamara a ver con infinita ternura a su enmascarado. Él despertó, y fue ahí que le dio el primer golpe: "Tuve un sueño horrible, soñé que un río crecía y yo trataba de escapar, y lo veía crecer más y me daba miedo, y veía una cabaña y me metía para protegerme, cuando salía el río había regresado a su normalidad, ¡estaba salvado!”
¿Acaso él no entendía que esta superheroína con sus superpoderes sabía que el río era ella?
.-Además pensé que tú no solo quieres besos, quieres el cuentito de salir tomados de la mano, darse besos, tomar helado y que te compre un globo.
Y ella gritando por dentro, se acordó que una de las cualidades de su superhéroe era adivinar el futuro:
.-Esto no va a funcionar, somos muy diferentes y no va a funcionar- le repitio él una y otra vez.
No se quiso morir porque no era para tanto, pero se maldijo cuando pensó que otra vez había bajado la guardia, decidió deshacerse de ese enmascarado, que por más piernas bonitas que tuviera, no quería estar con ella, y no estaba dispuesta a sufrir de más. Le abrió las puertas y le soltó las alas para que volará lejos.
Eso si, le dejo insertado un chip para que nunca pueda regresar.