martes, 30 de agosto de 2011

La sombra de tu sombra. La sombra de tu mano. La sombra de tu perro.

Ne me quitte pas
Je ne vais plus pleurer
Je ne vais plus parler
Je me cacherai là
A te regarder
Danser et sourire
Et à t'écouter
Chanter et puis rire
Laisse-moi devenir
L'ombre de ton ombre
L'ombre de ta main
L'ombre de ton chien
Ne me quitte pas

Anoche tuve un sueño, feo y triste. Mi mamá era una mujer rubia (bueno lo es), yo no me parecía en nada a ella (bueno eso también es cierto), se veía hermosa y hacía una fiesta en la casa a la que llegaba mucha gente, sus amigas, su familia, se reía todo el tiempo y brillaba entre todos ellos, hasta cantó una que otra canción. Todo eso pasaba mientras yo niña, la seguía de un lado a otro, sin hacer ruido para no molestarla, solo quería verla y estar cerca de ella. En algún momento me descubrió y se molestó de que la estuviera siguiendo, así que me fui a otra habitación y lloré, con muchas lágrimas y con un dolor grande en el corazón, como cuando sabes sin que te lo digan que no te quieren.

Muchas horas después de haber despertado todavía siento ese dolor.

Y luego me pregunto porque me aferro a la gente que no me quiere. Y ya no quiero.

miércoles, 17 de agosto de 2011

Algunas razones por las que no termino de enamorarme de ningún hombre en los últimos días III


"…y no es que yo sea malo, es que me ganaba la ambición y por eso falsificaba documentos, pero nunca me agarraron y mejor lo dejé. Pero a lo importante, ¿cuándo paso por ti para ir a bailar?"

lunes, 1 de agosto de 2011

¡Oh la desilución!

Cada día de las últimas semanas no hice más que darle vueltas a las cosas que me fastidian, por simples y porque a mí se me complican. Recordé con nostalgia cuando se me hacia tan fácil plantarle un beso a quien me gustaba y listo, a lo que sigue. Ahora no hago más que repasar los pros y los contras, analizando si vale la pena perder a alguien que me gusta tanto solo por seducirlo. Imagino los peores desenlaces, tanto como si se tratara del ultraje de una doncella virgen en manos de un desalmado malhechor, yo siendo el último por supuesto.

Así me voy a verlo una noche para tomar algo, cuando llego no puedo hacer más que observarlo, tan evidente como siempre y mala para fingir, “F” termina notando que algo no anda bien, para mi sorpresa se empeña en agradarme y he ahí queridos ustedes, que “F”, mi objeto de obsesión, cometió su peor error. Él solo se clavo el puñal dejándolo tan mortal para mí, haciéndolo parecer hasta ridículo en su intento por complacerme.

¿Pueden imaginar lo terrible que fue, cuando en su desesperación me dio un beso?...ah si, el beso. ¡Que diablos!

¿Qué sigue?