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sábado, 11 de julio de 2015

Estoy perdido y varado en un lugar inmenso...


Viviendo en una casa que visita tanta gente me cuesta mucho trabajo encerrarme, no quiero ver a nadie, no quiero hablar con nadie, tampoco es que quiera llorar, quiero pensar, nada más.
Se que no habla bien de mi autoestima el que me haya aterrorizado que alguien famoso se fijara en mí, veía sus fotos en Facebook, su cuerpo marcado por el ejercicio y no terminaba de entender que quería de mí, el estrés me hizo subir tres kilos en una semana, soy una gorda. Terminé por bloquear de mi cuenta a ese hombre.
Desde que era niña tenía episodios de depresión, ya de grande recuerdo la cara de la gente que esta conmigo cuando me vuelve a suceder, “¿pero no ya se te había quitado?” “¿Otra vez con lo mismo?”. Es duro escuchar y ver caras de fastidio. Por eso me escondo, de cualquier manera ¿cómo podría pedir ayuda? Nunca quiero tomar los ansiolíticos, es como tapar el sol con un dedo, solo que ese dedo te hace quedarte dormida todo el tiempo y hace un mes cuando los estaba tomando me quedaba dormida hasta hablando con la gente, ya ni siquiera soñaba, decidí dejar de tomarlos hace una semana.
Me gusta imaginarme con una oficina como la de Anna Wintour, la directora de Vogue, he remodelado mi recamara y estoy decorando una habitación que robé de mi casa para el estudio. Esas cosas me hacen sentir muy bien.
Hoy he pensado porque llevo tantos años sola, es decir, porque tengo amigas que encuentran tan fácil a un hombre, veo como duran años con su marido, otras están con uno, se separan y al poco tiempo están con alguien mas, ¿Cómo hacen para tener corazón de pelota de basketball? ¿Porqué no tengo suficiente coraje para decidir estar ya con alguien aunque no lo ame?.

lunes, 15 de noviembre de 2010

¡Demonios!

Ya no me acordaba de esa sensación de estar parada en el abismo y contar hasta tres antes de intertar saltar, no sé porque no lo recordaba sino hará más de unos meses que fue la ultima vez que lo intenté. Sería que me detiene una persona que ha estado conmigo, me recuerda lo que me gustaría tener para mí, y ahí esta a un ladito, pero no es mío, ¿quien es de quien?.
Se siente bien raro cuando el aire pasa bien fuerte frente a tu cara y te mueve toda la melena y tú en lugar de asustarte sonríes pensando que nada faltaba para que dieras un paso adelante, nada.

sábado, 16 de octubre de 2010

Té para el frío

A Aurora le gusta tomar té con leche, lo hace por la mañana y repite en la tarde para calentar las manos frías; este día camina torpemente intentando en vano que la bebida no se salga del vaso, ha aceptado ir a un bar para ver a alguien que apenas conoce, porque tiene más frío que de costumbre, porque tiene ganas de sonrojarse otra vez, quizás desvie la mirada tímidamente cuando note que él sonríe mientras la mira, se le antoja que él con los dedos le quite el fleco de la cara, le encantaría que cuando salieran de ahí él se acercara despacio con olor a la cerveza que habían tomado y la viera a los ojos un largo rato, sin embarrarse en sus labios, le haría feliz que caminarán horas hablando de nada mientras él fuma y cierra un poquito los ojos cuando exhala el humo del cigarro, ella le prometería entonces hacerle un dibujo desnudo, esperando ver su reacción; lo llevaría a su casa y ahí le acariciaría las cejas despacito, lo acostaría de espaldas y le daría besitos suaves en el hombro, dormirían juntos y soñaría con él, lo amaría toda su vida. Al otro día, despertaría con la ilusión de pasar sus manos por su estomago lisito, pero solo va a llorar cuando se de cuenta que se fue y no va a estar nunca más.

Aurora llega ligeramente tarde a la cita, se queda parada en la puerta del Bar, lo piensa un momento y gira despacito los tacones hacía otra dirección, mete las manos frías al abrigo y extraña su té mientras se aleja del lugar. Regresa temprano a casa y se recuesta cerrando fuerte los ojos, espera, como hacía tiempo no hacía, no volver a despertar jamás.

martes, 1 de junio de 2010

Rodar y rodar y rodar y rodar...

Tengo que vagar por la gran ciudad
la gente se espanta al verme pasar
tengo que rodar, y rodar,
y rodar, y rodar
no tengo conciencia ni tengo edad.

(Perro negro y callejero TRI)

Me apena que la gente llegue ilusionada y emocionada a pedirme sueños, a mí, que los tengo muertos.

Me sorprendo fingiendo, con amplía sonrisa, mientras llena de apatía interna les doy la razón y todavía me doy el lujo de hacer las recomendaciones de acuerdo a mi buen gusto (ellos lo dicen, yo no).

Me desgracia hacer cosas bonitas, tiernas y llenas de color cuando en realidad yo quiero hacer todo negro, para que brinque, para que exalte y para que ausente, claro, nadie las quiere.

Me traiciono, cuando me hincho de orgullo al escuchar “Eres una creativa”

Me tomo mi píldora diaría, que ayuda a desmembrarme mientras veo caras que aparecen frente a mí intentando descifrar lo que mi lengua trabada logra decirles, aún con eso contestan: “No entendí, pero confío en ti”

Chales, ¿Qué hago aquí?


La canción me gusta, nomás por eso la puse.

jueves, 13 de mayo de 2010

Estaba un día el Santos diciéndole al Cabo: Saca pa´andar igual, cuando…


Ayer tuve un sueño rarísimo, encontraba a una persona con quien compartí durante dos años un proyecto tan importante para mí que ahora es mi única razón de vivir; la veía e inmediatamente comenzaba a reclamarle todas los problemas en los que me dejó embarcada, un día me dijo que iba a comer y simplemente nunca regresó, su poca responsabilidad para entregar la casa que nos rentaban y no dar la cara para con nuestros empleados y proveedores me trajo un estrés terrible pero jamás le llamé para pedirle ayuda, mientras le decía eso ella comenzaba a llorar de manera incontrolable, era un llanto que a cualquiera hubiera conmovido, sin embargo a mí solo me daba más animo para seguir con todo lo que pensaba de ella, que es una cobarde. Sus papás estaban ahí y extrañados le preguntaban porque nunca les había dicho todo lo que había pasado, pero ella solo seguía llorando, los papás que parecían muy apenados me decían que ellos iban a resolver todo, pero les contesté: "No quiero nada, yo pudé resolver todo sola" y comencé a caminar para retirarme del lugar cuando rematé al aire: “¡Hija de tu puta madre!” Eso último fue lo que mas me extraño, porque normalmente yo no hablo con groserías, sin embargo me dio una sensación de alivio que todavía traigo cargando.

Ahora, lo preocupante es que no sé si es porque ya ando tomándome mis píldoras de la felicidad que además me provocan una euforia trastornante o si fue por lo largo del sueño que mis ojitos se abrieron hoy hasta las 3.00 de la tarde y llegué a trabajar hasta las 4:00 sin bañarme, dopada y con aires de venir de la fiesta. ¿Deberé llamarle al doctor o bastará con elegir mejor mis sueños?, lo que si es seguro es que el papel que uso en el trabajo ahora tiene una texxxxtura tan interesssante que es delirante pasar las manosssss sobre el antes de imprimirlo, ¡me caeeeeeeeeee!

miércoles, 5 de mayo de 2010

Receta para ir a Venus


Dices que siempre estas viajando pero me estas engañando
yo se que tú estas solo y que no sales de tu cuarto,
las luces de la calle te hacen daño cuando sales
porque tu mundo es otro mucho más oscuro.
Déjalo ya, sabes que nunca has ido a Venus en un barco,
quieres flotar pero lo único que haces es hundirte.

Barco a Venus/Mecano


Tome la presión permanente en el estomago, viértale las ganas contenidas de gritar y agítese hasta soltar las primeras lágrimas, mientras mueve con vigor llore y llore hasta llenar medio vaso, pruebe antes de incorporar para ver si tiene suficiente sal. Vacíe todo a un recipiente, añada dolor en polvo al gusto y deje reposar; mientras tanto corte tres rodajas de corazón disecado, un abrazo caído y la petulancia que le sobra, si es mucha guarde un poco en el congelador. Si hay a la mano miradas hambrientas corte en pedacitos y guarde para decorar. Meta al horno y esperé 20 minutos mirando fijamente al infinito, cualquier pensamiento inadecuado puede fastidiar el horneado.

Saque y desmolde con cuidado, decore la mesa, sirva y vea detenidamente el platillo, proceda a dejarse de mamadas y levántese para ir a esa cita pendiente con el psiquiatra y acepte de una vez por todas que necesita ayuda.

jueves, 18 de febrero de 2010

Cada día pienso en tí, pienso un poco más en tí




Los sueños son para los locos,
por eso los dementes entienden
tan bien a los que sueñan.

Yo: sueño y entiendo

lunes, 18 de enero de 2010

Consideraciones a tener cuando se decide lanzarse al abismo miserable del drama y el dolor presuntuoso


Lo que sucede mientras…no hay mucho que comprender, ni es tan difícil dar por hecho que si uno decide hundirse, ni las plantas le sobreviven; puedes tener ideas maravillosas acerca de cómo monetizar el lapso “Yo-contra-mí”, pero solo te dejas caer y con eso se va alejando, además del dinero no trabajado, la ultima gota de confianza de la gente que te rodea. Y quedarse sin lana para cubrir los gastos y además abrigarse en el cobijo de los que se atreven a cuidarte esta de la real fregada, sobre todo cuando despiertas y vez que tu independencia valió un carajo.

Y hay que soplarse veinte mil sermones, volverte intolerablemente alegre ante las visitas e intentar explicar “si, es que me enferme y estuve un tiempo en el hospital y deje de trabajar un tiempo…pero ya estoy aquí”. Hay caras de lastima que tragarse. Hay cambios, hay veinte mil mentadas de madre preguntándote como demonios dejaste que todo esto llegará aquí. Y un día vez caminar a alguien por las calles donde antes solías pasear, que te recuerda a ti y cuando te vez en el espejo dices “¿Pero quien diablos es esta?”. Y hay recuento de lo que tienes, que no sirve para madres y decides venderlo. Y hay dinero que llega y con todo el pinche miedo del mundo hay alas y billetes gastados (de señoras que compran todos tus juegos de té y la colección de cucharas de plata que llevaban años guardados) y esos te llevan a otro lugar. Y hay días, que se vuelve a despertar en una cama bonita, con el aroma más embriagante que has olido en tu vida y entonces…hay esperanzas.

domingo, 3 de enero de 2010

¡Bienvenidos!


Me gustaría ser una historia de Bukoswski, asi no tendría que excusar el dolor permanente en el alma y las ganas de mandar todo a la mierda; de antemano aceptarían que odio el blanco y las historias rosas; tendría pretexto para maldecir y llorar cuando se me venga en gana, resignarme a que las depresiones son un lujo que no me puedo dar en estos días y el alcohol me causa más malestar que olvido.

Entenderían que soy un caso incurable, solo un maldito show con las butacas vacías que no espero que nadie entienda.

¡Bienvenidos sean al show de los subnormales! en donde puntuales maldecimos por los sueños y sin falta lloramos los domingos.

jueves, 15 de octubre de 2009

Debes comprender que no soy nada especial, guíame por donde debo pasar...

Me encanta que vengas a verme.

Me encanta que aplaudas mis pocas virtudes.

Hay algo que debes saber: Solo ves en mi lo que tú quieres ver.

Voy a deslizar un momento mi mano por tu pelo y siento que en otras instancias no te hubieras fijado en mi, ni yo en ti.

Eso es lo que pienso y hoy dejo constancia


Gira Trágica y amistosa, Sussie 4


Algo que no deja de sorprenderme es como cambia tu vida cuando decides dejar las cosas atrás y cerrar de una vez por todas los círculos.

De pronto mi intención de tirarme a la depresión se ha visto olvidada por la ajetreada vida social, gente que aunque estaba alrededor no eran los más cercanos, me hablan todo el día, me visitan, me invitan a sus casas, me llevan a sus amigos, me integran a sus proyectos y yo sube y baja con ellos no he tenido tiempo de acordarme de mi meta, o sea tirarme al dolor.

Susy, Daniel, Alberto y Lalo tienen un enorme atractivo para mí: los admiro. Son efervescentes, crean, hablan, bailan, pelan naranjas con las manos, pintan y escriben conmigo y todos los papeles no nos alcanzan; me dicen que estoy loca, que soy depresiva, que soy la más rara, encantadora, que no me entienden, se burlan de mí y nos contamos chistes juntos. Lo mejor de todo, son mis amigos.

Hace un par de días mientras caminabamos por un parque a la 1 de la mañana, quería explicarle a uno de ellos porque estoy deprimida, llegamos a la conclusión de que me gusta sufrir porque se me olvido como estar feliz, algo hicimos que me provocó una risa larga como del lindo pulgoso, no podíamos parar de reír y nos acordamos de cuando íbamos en la preparatoria, hicimos planes y abrimos apuestas, se nos olvidó de que estabamos hablando.


Si soy rara, pero me caigo bien.

martes, 6 de octubre de 2009

Tiempos reglamentarios




¿El azul es puro? / el azul es pus de barriga vacía

¿el verde es vivo? / el verde es virus de barriga vacía

¿el amarillo es bello? / el amarillo es bilis de barriga vacía

(Haroldo Do campos)

Las heroínas trágicas aparte de no peinarse, también tienen amigos, amigos que se ríen, que se burlan de sus fotos y que toman cervezas, amigos que soportan sus depresiones, y amigos que deciden dejarte de hablar cansados de tus lloriqueos.

“¿Cual es el tiempo reglamentario para estar oficialmente deprimido con los amigos?” le pregunto a Adrián, “No hay tiempo”. Supongo porque es mi amigo. Pero, pasan los días y empiezo a poner tierra y espacio de por medio, me refugio en mi guarida, reviso los mensajes y me encuentro con el de un anti-héroe intelectual que lleva dos meses invitándome a salir, me sorprende su insistencia; decido contestarle y me convence llevándome al cine a ver una película Noruega acerca de amor y locura, con eso se salva la salida, pero cuando termina la película depresiva y en blanco y negro me invita a tomar un café. Lleva 25 minutos quejándose de su antigua novia, yo le entiendo porque acaba de terminar con ella y se que solo quiere hablar del tema aunque diga que no la quiere más, lo escucho paciente, hago una que otra pregunta y no me atrevo a aconsejarle nada, las heroínas no siempre salvan a la gente.15 minutos caminando mientras me habla de libros y de planes acerca de comenzar una relación con otra persona, alguien que sea inteligente, independiente, bonita, que le disfrute el cine tanto como él. 20 minutos se me hacen una eternidad hasta estar frente a mi casa, 2 minutos pensando si es buena idea invitarlo a pasar, 2 segundos para confirmar que es feo, 10 segundos en decir “¿quieres pasar?”, 1 segundo en ver como se ilumina su cara.

No hay tiempos reglamentarios para poner música, sentarse lejos de tu visita, servirle coca al tiempo y sin gas, sentarse frente a él y decirle sin la menor intención de hacerlo sentir mal, “me la pase bien pero te recomiendo que ya te vayas a tu casa”.

Ese día la superheroína se durmió temprano y confirmo que no hay tiempos reglamentarios para sanar los corazones rotos.


lunes, 28 de septiembre de 2009

No es que me este yendo mal, pasa que me deshice de lo que me hacia daño y me estoy desintoxicando...


Y todavía es septiembre, y hoy tampoco me dio hambre pero si me tomé unas cervezas, caminé ya tarde a mi casa mientras llovía, desperté en la madrugada y no se que día es, pero es Septiembre, creo que no he comido, tengo tanta fiebre que me voy a ir a la casa de mis papás, mi hermana me regaña mientras intenta bajarme la temperatura dos días después, mejor me regreso a mi casa, se me olvidó comer otra vez y aquí hace mucho frío, siento que no puedo respirar, le toco a una vecina para pedirle ayuda y no me deja regresar a mi casa hasta que no llegue alguien por mí, cuando entro a la sala de urgencias se va la luz en el hospital, me da un ataque de risa que se escucha por todo el pasillo, dos días internada viendo enfermeras y no encontrar al Dr. House me hacen sentir terriblemente aburrida, veo programas de decoración por cable tres días continuos en casa de mis papás, ya se como tapizar un sillón y la paleta de colores adecuada a la temporada, hoy regresé a mi casa, cuando entré olía muy mal, abrí el refrigerador y lo que hay adentro tiene vida propia, y ya casi se termina septiembre, ya casi.

sábado, 19 de septiembre de 2009

Cry baby...


I know you got more tears to share, babe
So come on, come on, come on, come on, come on
And cry, cry baby, cry baby, cry baby

Oh did you ever feel a little lonely, dear?

Janis Joplin



Hay que sufrir con gusto, regocijarse en el dolor, cortarse las ganas mientras escurren las lágrimas por las mejillas, festejar ser tan pendejo y cercenarse la garganta con alcohol.


No dejar de asistir a los sociales, llegar a desayunos con lente oscuro y contagiar a tus amigas, mientras te cuentan de su último crucero y no se explican porque terminan llorando.


Ir a beber a la cantina con tu mejor amigo y hablar con los ojos hinchados de dolor, gimoteando incoherencias, entretanto todos lo ven a él con reproche.


Revolcarte en la sala la noche entera huyéndole con horror a la recamara; apuñalarse el alma con Debussy, mientras te taladras la mente una y otra y otra vez recordando:

“pero que imbecil fuí”.

jueves, 17 de septiembre de 2009

Yo odio septiembre, lo odio por tí...


Septiembre siempre me ha dado miedo, las hojas de los árboles que empiezan a caer, caminar por las noches mientras llueve, el frío de las madrugadas, el presentimiento de que algo va a salir muy mal, por más que intento pensar que todo esta bien.


Hace un año, un 16 de septiembre comencé a escribir en este blog, el dolor por haber perdido a la persona que amaba nunca se acabó, solo se transformó durante este tiempo; a veces tan mediocre, por no pedir nada a cambio y conformarme con las migajas; otras en esperanza y las más en redención; estas dos ultimas me mantuvieron “viva", intentando incluso ser buena, con la fe de alcanzar al fin estar con él, manteniendo la ilusión por el hecho de que me aceptaba que nos siguiéramos viendo.


Pero el viento helado y los planes para empezar a cerrar el año me invocaron que ya era tiempo de ajustar las cosas que no estuvieran bien. Así, me voy con el corazón lleno de optimismo a confesarle a Pablo que todavía lo amo, y ahí bajo la lluvia, a las 11:00 de la noche del 16 de septiembre me topé con el descubrimiento de que lo que hizo mantenerme durante todos estos meses nunca existió. Pablo, también se reveló, en realidad pasaba que era muy malo para decirme que “no” cada vez que le pedí que nos vieramos.


Bajo el chipi chipi mi cuento de hadas se volvió eso, un pinche cuento, se me cayó el teatro y no sirvió de nada el intento de ser “digna” de ese amor.

Algo me dijo Pablo antes de irme, algo así como no volver a presentarme como mala, o no volver a serlo, yo que se, no me importa.


Ahora a las 6 de la mañana que escribo esto, después de llorar toda la noche, me pregunto como voy a reconstruir mi vida, otra vez.