miércoles, 30 de diciembre de 2009

Tampoco eso, por supuesto.


Conocí a alguien que leyó lo que escribo, me preguntó si lo que había leído era verdad, después pidió le explicará como era vivir siempre en una película. Parece no asustarse de mi, ni considerarme mala o deschabetada, a mi él me pareció encantador. Cuando llegó el mesero mi acompañante ordeno un té de “mujer pecadora” y otro de “mujer acechada”, este último era para él, lo que nos hizo soltar una carcajada al mesero y a mí. Me sentí tan bien que no me daba cuenta que nos sentábamos igual, nos apoyábamos en la misma pierna o hacíamos señas similares; me platico de la chica con la que esta saliendo, su honestidad para mí fue una novedad que me hizo sentir afortunada tan solo por estar sentada en ese momento frente a él, tanto que hasta le confesé que me he propuesto no ser nunca más mala con los hombres…tampoco buena, por supuesto.



Afortunado 2010 tengan todos ustedes.