viernes, 29 de junio de 2012

Acerca de la traición




Soñé que estaba en medio de una batalla, todo lo veía en blanco y negro, cosa que no me desagradaba, hasta me gustaba estar en alto contraste. Tenía dos pistolitas grises muy bonitas, las disparaba con las dos manos y me sentía muy orgullosa de eso, así que solo me dedicaba a ver la manera en que salían las balas sin ver hacia donde iban dirigidas. De pronto me quedé sin municiones y fue hasta entonces que me percaté de mis enemigos, apenas a unos metros de mí. Frente a mi trinchera ví como el jefe se levantaba con su uniforme impecable y sin perderme de vista le llamó a uno de sus soldados, se levantó un hombre delgado y guapo, con su chaqueta llena de insignias, tan negra que me hubiera terminado muchos cartuchos de tinta de mi pluma fuente para dibujarlo. Tenia unos ojos hermosos y oscuros debajo de sus cejas tupidas y delineadas, caminaba despacio hacía mí y yo comenzaba a sentir mucho miedo, primero por ser descubierta y después por la incertidumbre acerca de lo que me iba a pasar. Mientras se acercaba noté que ya no me podía mover y así paralizada lo vi ya de frente.
Mirándonos a los ojos se acerco y pasó su brazo alrededor de mí,  algo susurró en mi oído que no alcancé a entender y así con ese abrazo comenzó a enterrarme un puñal muy lentamente. Yo sentía ese dolor terrible pero no podía hacer nada, más que desear con todas mis fuerzas desmayarme para no sentir esa tortura, pero no paró hasta enterrarlo por completo. Después me inclinó delicadamente y me dejo tirada en el piso, me miro un momento y luego se fue.
Cuando desperté el dolor era una prolongación de la realidad.

jueves, 21 de junio de 2012

A mí me gustaban las flores



A mi me gustaban las flores, verlas en un florero, no los claveles porque me parecen muy ordinarios, me gustaban las Iris moradas con el centro amarillo, tenía floreros por todas partes de la casa donde vivía, pero me duraban muy poco. Yo quería ser cantante, no lo fui, siempre le echo la culpa a mi papá que me lo prohibió cuando estaba a punto de entrar a la Escuela Nacional de Música, ahora reconozco que fue porque me daba pavor cantar enfrente de mucha gente. Después quise ser ilustradora, durante muchos años dije que el culpable de que no lo pudiera hacer fue ese señor con el que viví muchos años, un día me gritó que era una mediocre y que no me iba a mantener, asi que me inventé un negocio raro para subsistir y por su culpa no volví a dibujar nada. Ahora acepto que era claro que no estaba segura de lo que quería y solo me deje arrastrar por las circunstancias. Yo quería ser mamá, no se pudo. Ýo quería tener muchas amigas, y con diferencias, pleitos y reconciliaciones, conservo a mi amiga de la primaria. Yo quiero ser bonita, pero hago lo posible por engordar y verme muy mal cuando mejor debería estar. Yo quiero ser sexy, pero voy con cara de odio en el camino para que no me griten “sabrosa”. Yo quiero ser famosa, y me sorprendo cuando las personas que en verdad lo son, intentan ser mis amigos. Yo le digo a mi mejor amigo que tengo algunos pretendientes, pero solo se ríe y no me cree. Yo quiero a mi mejor amigo, pero ahora esta enojado conmigo.  Yo quiero volver a dibujar, así que me cargo todos los días mi cuaderno y mi pluma para crear todas las flores que yo quiera. A mí me gusta cantar, por eso me la paso solita hasta la madrugada jugando al karaoke con mi ipod. Yo quiero todavía muchas cosas, a veces me da miedo, un chingo de miedo más bien, pero ya no tengo a quien más echarle la culpa para no hacerlas.

sábado, 2 de junio de 2012

Gracias

Perdóname, lo siento, te amo, muchas gracias