sábado, 11 de julio de 2015

Estoy perdido y varado en un lugar inmenso...


Viviendo en una casa que visita tanta gente me cuesta mucho trabajo encerrarme, no quiero ver a nadie, no quiero hablar con nadie, tampoco es que quiera llorar, quiero pensar, nada más.
Se que no habla bien de mi autoestima el que me haya aterrorizado que alguien famoso se fijara en mí, veía sus fotos en Facebook, su cuerpo marcado por el ejercicio y no terminaba de entender que quería de mí, el estrés me hizo subir tres kilos en una semana, soy una gorda. Terminé por bloquear de mi cuenta a ese hombre.
Desde que era niña tenía episodios de depresión, ya de grande recuerdo la cara de la gente que esta conmigo cuando me vuelve a suceder, “¿pero no ya se te había quitado?” “¿Otra vez con lo mismo?”. Es duro escuchar y ver caras de fastidio. Por eso me escondo, de cualquier manera ¿cómo podría pedir ayuda? Nunca quiero tomar los ansiolíticos, es como tapar el sol con un dedo, solo que ese dedo te hace quedarte dormida todo el tiempo y hace un mes cuando los estaba tomando me quedaba dormida hasta hablando con la gente, ya ni siquiera soñaba, decidí dejar de tomarlos hace una semana.
Me gusta imaginarme con una oficina como la de Anna Wintour, la directora de Vogue, he remodelado mi recamara y estoy decorando una habitación que robé de mi casa para el estudio. Esas cosas me hacen sentir muy bien.
Hoy he pensado porque llevo tantos años sola, es decir, porque tengo amigas que encuentran tan fácil a un hombre, veo como duran años con su marido, otras están con uno, se separan y al poco tiempo están con alguien mas, ¿Cómo hacen para tener corazón de pelota de basketball? ¿Porqué no tengo suficiente coraje para decidir estar ya con alguien aunque no lo ame?.

1 comentario:

Unknown dijo...

Hay veces antes de dormirme que pienso lo mismo... sobre si llegue el dia en que regrese a la vida de pareja... luego me acuerdo de lo que era estar casado y comparo lo feliz que soy ahora y rápidamente se me pasa. :)