La vida sigue sin ser fácil, aunque a veces así lo esperara.
Sigo deseando cosas y en el camino o al final me cuesta trabajo no caer de
rodillas sintiéndome ridícula por el solo hecho de haberlas deseado. A veces
insisto tanto que llega el momento en que tengo que detener todo para darme
cuenta que quizás soy una egoísta por intentar que las personas funcionen en
mis deseos. O es algo tan sencillo como el simple hecho de seguir siendo la
misma ingenua que piensa que por portarme bien un día se van a borrar todos los
errores cometidos antes.
Hoy para mi desgracia, por primera vez en mucho tiempo me
encontré arrepintiéndome de las cosas que he hecho en los últimos años, y no sé
bien como enmendarlo. En mi intento por cambiar las cosas tomé unas tijeras y
me corté un fleco que quiso recordarme alguna época en la que fui feliz. He
sacado una de mis libretas favoritas para trazar un nuevo plan maestro, en el
que confío exista otra vez el glamour, olores bonitos y tacones altos. En ese
plan me encontré de pronto lo que no esperé volvería a pasar. Flashasos en mi
mente de eso que amé un día y de pronto cayó sobre mí aplastándome sin remedio
y de lo que salí huyendo sin haberlo extrañado en estos diez meses. Hoy extrañé
a la ciudad de México, y para ser sincera, no sé que hacer.
4 comentarios:
Nadie funciona como quisieras que fuese y nosotros tampoco cumplimos lo que los otros desean. Así es la vida,cada uno es libre de hacer lo que le convenga. Entendiendo esto no debemos preocuparnos mas, simplemente seguir haciendo lo que nos gusta y aceptando que los otros también tengan esa libertad, y sin andar buscando, ni lamentando nuestros errores, posiblemente encontremos a alguien que piensa de la misma manera y con el o ella seguiremos el camino hasta la próxima bifurcación.
Besos
Esta complicado, aunque el regreso a un mismo lugar no significa que la misma persona regrese. O sea tu ya eres diferente, y todo ciclo se termina, tal vez el de la ciudad ya u solo quieres cerrar el circulo. No me hagas mucho caso, mejor sigue a tu corazón
Coincido con lo que han escrito arriba: el regresar al mismo sitio no siempre te hará sentir mejor. Es como esa frase de Heráclito que tanto han utilizado "nadie puede bañarse dos veces en un mismo río" porque aunque el río sea el mismo, él cambió y vos también.
De todas formas, he de admitir que me encuentro muy identificada -actualmente- con lo escribiste.
Hoy me arrepiento de todo corazón de haber hecho cosas y no haber intentado otras.
Pero te aseguro que si extrañas tu ciudad, allí va a estar cuando quieras regresar. El plan de nuestra vida puede ir recreándose constantemente, esta en vos hacerlo posible. Lógicamente habrá visicitudes y asperezas en el camino, pero las posibilidades las alberga uno, el trabajo es despertarlas y ponerlas en marcha.
A veces con lo sentimental pasa exactamente igual, pero es un poquito más complejo. Sólo puedo decirte que nuestro presente es este. Vivo arrepintiéndome, vivo parcialmente atrás y es eso lo que damnifica mis chances de seguir adelante. Supongo que recurrentemente es más fuerte el deseo de volver atrás que de mirar hacia el frente. Pero hay que hacer lo que se pueda, sin olvidar de donde venimos, pero tampoco dejando de lado lo que podemos construir.
Seguí tu corazón, tal como lo han dicho.
Te envío un fuerte abrazo; tu vida estará bien.
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