lunes, 19 de enero de 2015
En el vaivén de la tristeza y la felicidad
Me gusta viajar y ahora lo hago muy a menudo. Ver la carretera, los pasajeros, bajarme en las paradas oficiales a comprarme un sándwich, cuando lo abro no veo más que un poco de mayonesa embarrada con una rebanada de jamón y unas rajitas de chile jalapeño, me recuerda cuando era niña y me llevaban al cine, recorría la vitrina de dulces y siempre pedía un sándwich de jamón, algo tan simple que podría haberlo comido en mi casa, pero ese era justo el punto, nunca nos hacían comidas tan sencillas y creo que por eso me gustaba más. Hoy me trae la misma sensación reconfortante mientras veo el paisaje, me alargo su sabor a mordidas y suspiro, de puritita felicidad.
Miento cuando digo que no me importa que mi familia me ignore. Sueño que les reclamo llorando que se porten así conmigo. Me pregunto porque ha sido de esa manera mi relación con ellos, sobre todo con mi madre, y eso me atormenta. Me quita el sueño que la gente opine que yo debo olvidar las cosas que hace y la perdone por el simple hecho de ser mi madre. Entonces pienso que voy a hacer si un día se muere y yo no la quise como esperan todos, perdonando porque es la mujer que me dio la vida. Pero yo por más que hago no olvido la manera en la que parece que se alegra cuando me va mal. En las veces que le llamé para pedirle ayuda y solo recibí un “aguántate”. En las ocasiones en que me ha recomendado que me busque ser amante de alguien que me mantenga porque es la única manera que me queda para salir adelante. Cuando los visité para contarles que me acababan de diagnosticar depresión severa y me puso a lavar las trastes sin preguntarme nada. No se me olvida que cuando era niña le platicaba a las personas frente a mi, que cuando yo nací era muy chiquita y me veía muy prieta porque estaba llena de vellos, que parecía una rata y le daba asco. ¿Así son todas las mamás? Porque no entiendo en verdad ese amor incondicional hacia ellas.
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6 comentarios:
No hay un amor incondicional a nadie nomas porque es familiar, por muy tu madre que sea. Y la cosa puede ser en reversa tambien. Este asunto del amor es raro. mucho.
Pues a mi se me hizo muy simpático su comentario, claro lo del asco salía sobrando, pero tal vez lo tomo como una libertad literaria, jaja. Me la imagino perfecto pensando que lo que decía era muy chistoso y para tí, por supuesto era lo peor que podía decir. Así me pasa con mi papá. Podría ser clon de tu madre. Hace unos años decidí perdonarlo y no dejar que sus estupideces me fastidiaran y desde entonces soy muy feliz.
...No dejes que se acabe el mundo, ama y quiere a tu mamá como tu decidas, aunque si deberías dejar pasar los comentarios que te ofenden aunque sean de tu mamá y aun mas no deberías esperar que los demás acepten o te den la aprobación de lo que haces y estén al pendiente de ti, la vida es mas sencilla, es mas fácil casi como bajarse en las paradas de autobús y pedir un sándwich y ver paisajes.
Animo!!!
Uno quiere a quien a uno le de la gana y nos importa un pepino si nos quieren o no.
Besos
No es la primera vez que veo algo así, quizá las mamas no son lo que uno espera, ni modo, aún tenemos nuestra vida, entregársela a las personas equivocadas depende de ti. Y pues la sangre no siempre implica la mejor elección en cuanto a quien hay que dedicarle la vida.
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