jueves, 9 de enero de 2014

Enero, el principio y el final

 
Enero del 2013, estoy realmente enojada y avergonzada, ¿quién no se decepciona de sí mismo por planear echarse un clavado al más allá y arrepentirse en el último momento?
Vivir es más difícil de lo que creí,  tengo que hacer un nuevo plan. Semanas después este sigue sin aparecer. Sin plan no hay dinero, me paso las tardes envuelta en las cobijas viendo como pasa el día por la ventana de mi recamara, para mi puta suerte además me robaron la bicicleta. Las llamadas de cobranza me obligan a levantarme. Una de las pocas personas que busco me recomienda a un psicoanalista quien me diagnostica neurosis obsesiva, eso me gusta, ser “algo” me hace sentir muy bien.  Tengo una nueva amiga extranjera.  Un hombre que me dice que soy el amor de su vida, no imagina su existencia sin mí, debemos vivir juntos de inmediato,  resulta que esta casado y con tres hijos, semanas después me dice que no recuerda nada de lo que me prometió, a pesar de eso no se toma muy bien que a mí no me interesa ni lo primero ni lo último, sin embargo de vez en cuando lo recuerdo no puedo dejar de divertirme con semejante farsante, me burlo de su falta de magistralidad.  Decido recuperar mi negocio y en uno de mis arrebatos le llamo a una persona para decirle que sea mi socia. De manera arrebatada hago un proyecto y monto una exposición. Mi psicoanalista esta realmente orgulloso de mí, halaba mis dibujos y me dice que soy extremadamente inteligente. Me decepciona terriblemente que mi ahora socia sea manipuladora, poco creativa, ñoña y floja. Despido a mi socia. Cual prestidigitador me saco los ases de la manga y contrato gente, convenzo a clientes para que me den trabajo. La amiga extranjera resulta ser una zorra sin principios que pretende salir con el hombre que más me ha importado hasta ahora, nuestra amistad termina con un simple “eliminar de mis amigos” en facebook. Tengo una nueva amiga provinciana. Me dan ataques de ansiedad que después no se como parar, hasta que simplemente se me olvida. En mi nuevo plan no cabe más pagarle a mi psicoanalista si quiero invertir en mi negocio, asi que me despido de él con una llamada y me sorprende lo mal que lo toma, me cuelga el teléfono. El trabajo va y viene pero las cuentas permanecen, decido hacer un brinco en grande. Mi amiga provinciana me ofrece un departamento en la Condesa a un precio razonable, donde puedo vivir y trabajar. Preparamos la mudanza, y un día antes del cambio me llama para decirme que esta arrepentida y que le va a rentar el lugar a otra persona, con calma le explico que no podemos seguir siendo amigas porque yo no tengo amigos pendejos.  Mis muebles se van a una bodega, mi negocio a un rincón en otra oficina y yo a la sala de mi mejor amigo. Me doy plazo de dos meses para resolver todo. Mi mejor amigo decide pasarse de vivo conmigo una noche que llega borracho y por más que me defiendo no logro esquivarle un beso de asco. Ya no lo veo nunca más como mi mejor amigo, se me escurren las lagrimas por no tener donde vivir. La gente que trabaja conmigo son los más leales que he conocido en mucho tiempo, el trabajo escasea y los pocos clientes no pagan.  Pasamos semanas con medio sueldo. Hay días que no tengo ni para comer,  un día me voy caminando al trabajo, cuarenta minutos después llego a encontrarme la torta mas deliciosa de huevo que haya comido, me la regalan mis empleados.  Encuentro al fin un lugar y a los dos meses de plazo que me habia marcado mudamos el negocio a nuestra propia oficina.  Sigo sin dinero para buscar una nueva casa. La relación entre mi ex mejor amigo y yo apesta. En mi desesperación rento una recamara compartiendo departamento con un diseñador de imagen y una aspirante a actriz.  No pasa ni una semana y el diseñador de imagen me hostiga a tal grado que guardo todos sus mensajes en caso de que deba demandarlo por acoso sexual. El negocio comienza a marchar bastante bien.  Comienzan a darme ataques de ansiedad otra vez, pienso que tiene que ver con estar tan tensa encogiendo los hombros para volverme invisible, sobre todo cuando me quieren tocar sin que yo lo desee. Hago un nuevo plan de negocios, menos trabajo por más dinero, comienza a funcionar. Curiosamente alguien que conozco me dice que se me nota lo adinerada. Le pongo un alto y me porto déspota y agresiva con el diseñador de imagen,  él se pone en plan apocado, hace mucho que no siento tanto desprecio por alguien. Sorprendentemente ese desprecio me da una sensación de superioridad.  Me comporto ante una nueva clienta como si tuviera el control de todo, y en verdad es así. Decido tomarme con calma mi nueva mudanza. Paso las fiestas de fin de año con mi familia,  parecen no darse cuenta mis papás del daño que me hace cuando me subestiman y me ignoran y es evidente su preferencia ante sus hijos varones. Yo sueño que llorando les explico que el psicoanalista me dijo que esa manera de tratarme como si no existiera es lo que me provocó mi baja autoestima y mi neurosis. Despierto y decido que puedo llorar toda la vida pero ellos no van a cambiar. Elimino a cincuenta personas de mis “amigos de facebook" es como si me quitara un peso de encima. Me voy los  primeros días del año a visitar gente a un lugar donde hace mucho frío. Me gusta estar muy tapada tomando café mientras escucho historias y me río de todo.

Enero del 2014, estoy escribiendo en el pizarrón gigante de mi oficina el plan de negocios para el primer trimestre, mientras escucho la opinión de mis empleados. Tengo la cabeza llena de información, de ideas y de planes. Me caigo muy bien.

8 comentarios:

Diablos dijo...

Saludos.

La vida es necia en sus confines perfectos donde la palabra sana, al hablarla, al pensarla, al escribirla. Es santa porque concede el profundo misterio que el entendimiento no resuelve. Es bella porque su agriedad crea la dulzura que alimenta el día.

¡Cámara!

Chaly Vera dijo...

Creo que mucha gente envidiaria tu vida, tan bullanguera, tan movida, en comparacion con la vida tranquila, aburrida y sosa que tienen los demas.

Que este año nuevo sea igual o mejor que el anterior.

Besos

pez dijo...

Me gustaría conocer una zorra sin principios, pero todas las zorras que conozco los tienen.

Tiene razón chalyvera, algunos tenemos una vida aburrida y patética, jaja

Deberías agregarme en el face, tengo tan pocos "amigos" que los cuento con los dedos de una pata

Unknown dijo...

Wow, a eso le llamo levantarse de las cenizas, como la mismísima ave fénix.

De la depresión infame, a la business woman super power.

Todo en un año. Es es reinventarse.

Jova dijo...

Pues este será tu año, ya que lo estas comenzando mucho mejor que el 2013. Mucho éxito.

Anónimo dijo...

Gracias por seguir permitiendo comentarios anónimos... tal vez algún día nos volvamos a encontrar para confirmar que la distancia no es el olvido y que la amistad se puede dar con la lectura simple y la publicación de comentarios como este.

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Igual ni te acuerdas de mi... no importa...

Diablos dijo...

Saludos.

Una esquina rota podrá ser el final de nuestros encuentros, pero nunca el final de lo que sentimos. Un recuerdo, un pensamiento, el peso de una decepción.

¡Cámara!

Arcaisx3 dijo...

...¿será que si?, la vida nos quita los pretextos claro esta.