martes, 15 de octubre de 2013

"El que luche contra monstruos, debería asegurarse de que en la acción no se convierta a su vez en uno"

 
Cuando era niña y me iba a dormir me preguntaba que haría en caso de que paseando tranquilamente por el bosque se me apareciera un enorme monstruo peludo. Entonces me imaginaba que yo, después de escuchar sus rugidos, me iba a poner a hablar tranquila con él y lo iba a convencer de que fuera bueno y hasta nos íbamos a hacer amigos y yo iba a terminar mi caminata con ese esperpento domesticado a mi lado.
Este fin de semana hubo una fiesta, como es normal en mí me dio sueño demasiado temprano y me pareció bien meterme a una de las recamaras del departamento a dormir.  Alrededor de las cuatro de la mañana sentí que alguien se subía a la cama y me jalaba del brazo para despertarme,  yo no me moví, solo gire la cabeza para ver quien era y me tranquilice cuando vi que era uno de los amigos de la fiesta, pero noté que respiraba muy fuerte y se me acerco hasta tener su aliento alcohólico en mi nuca, le pregunté que era lo que le pasaba, “no traigo pantalones” me respondió, y me volvió a jalar del brazo para voltearme hacia él y su otra mano me la puso sobre el estomago. En ese punto me di cuenta que en verdad estaba muy borracho, que yo podría gritar y hacer un escándalo o negociar lo mas que pudiera para quitarme de encima a un gordo de un metro ochenta, al que me costaba trabajo hasta quitarle la mano de mi brazo. Entonces comencé a cuestionarle que era lo que quería y porque lo quería, que a mi ya no se me antojaba andarme besuqueando y que él siempre que estaba ebrio se le antojaba besar a todas, que recordara que éramos amigos. Pero él seguía acariciándome el estomago y solo me respondía que siempre que me veía le daban ganas de besarme, y así me dio un beso del asco, al que yo solo me pude echar para atrás y zafarme por la orilla de la cama, el  gordo por seguirme se cayó. Se quedo tirado ahí inmóvil, yo creo que mas de el orgullo herido que por borracho. Entonces me salí a la sala y me acomode donde pude entre los demás borrachos a esperar que amaneciera.
A las siete de la mañana volví a entrar a la recamara para sacar mis cosas y el gordo seguía tirado en el mismo lugar roncando como si fueran rugidos de monstruos. Me acerqué para ver bien el panorama y si, efectivamente estaba en ropa interior, había tirado todas sus cosas en el piso, entre ellas su cartera, me acerque más para moverlo y ver si se despertaba pero no, entonces le dí una buena patada en el trasero y ni así se despertó, con el movimiento sentí que me dolía el brazo y me di cuenta que tenia un moretón por su intento de voltearme hacia él unas horas antes. Con coraje y ganas de llorar recogí mi bolsa y en el camino volví a encontrarme su cartera. Cuando la abrí me encontré dos billetes, los saqué, me los guardé y la tiré debajo de la cama.
El dinero me alcanzó para desayunar en un lugar bonito, y después me fui a comprar un block enorme de papel fabriano, muchos lápices,  gomas y un kit completo para hacer muchos dibujos. Dibujos de rabia, de fuerza, de coraje y de ganas de decir: no puedes conmigo puto monstruo.

6 comentarios:

Jova dijo...

¿Cuanto dinero era? espero que lo suficiente para pagar el mal rato que te hizo pasar. Saludos amiga.

Adrianna Rossi dijo...

Primero que nada, cuidado con las fiestas a las que te andas metiendo, y con esos "amigos" con los que te relaciones, puede que la próxima no tengas tanta suerte.

Lo último estuvi bueno, yo hubiese hecho exactamente lo mismo, me urge un block de papel fabriano, y un estuche de yesos pastel, jajaja. Un beso.

Chaly Vera dijo...

Por eso no hay que beber en exceso.

Unknown dijo...

Siempre me he puesto a pensar que pasaría si yo estuviera en una situación similar, dormido, y de repente entra una mujer alcoholizada y se acuesta junto de mí y me susurra que no tiene los pantalones puestos y que me quiere besar...JA! Los hombres vemos a ese monstruo convertirse en una princesa, o no?

Administrador dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
pez dijo...

dos cosas: la patada no estuvo bien que se la hayas dado en el trasero. Se la hubieses dado en los gumaros y seguro se despertaba, jaja

difiero con el rainman. ¿qué pasa si su princesa se parece a elba ester gordillo o a damela micha? ah ¿verdad?