jueves, 26 de julio de 2012

Con el alma llena de empeños





Hoy desayuné con toda calma café con una guayaba mientras ojeaba una revista de sociales. Ayer me pagaron por hacer cosas que mi abuela tuvo el buen tino de decirme que eran puras tonterías cuando era  niña. El lunes dibujé durante cuatro horas una modelo desnuda en un taller con diez personas más, tenía miedo que a mi corazón brincando de felicidad lo escucharan los demás. La semana pasada lloré porque me dio miedo haber hecho algo equivocado. Unos días antes de eso cerré un proyecto de tres años que realmente estaba acabando conmigo. De lo demás ya no me acuerdo.

8 comentarios:

Janus dijo...

La siempre deliciosa calma que viene después de un pago. Qué bueno que cerraste eso que te estaba dañando, a veces esas cosas son las más difíciles de terminar. Pura cosa bonita.

pez dijo...

¿estás a dieta?

invítame a uno de esos talleres donde ve uno mujeres en cuernavaca. ya me estoy cansando del hamster, quiero algo en vivo

Chaly Vera dijo...

Me imagino que esas lagrimas no seran por haber cerrado ese proyecto?


Me gusto tu pintura.

Besos

..Escribiendo corto.... dijo...

Todos escucharon tu corazón te lo aseguro. jeje

todavia dijo...

Un cafe y una guayaba no es un desayuno completo, srita...

Y si de lo demas ya no te acuerdas, quiza en el fondo no valia la pena.

El Contador Ilustrado dijo...

me encantan los dibujos











(de este blog, claro está)

El Contador Ilustrado dijo...

me encantan los dibujos








(de este blog, claro está)

Unknown dijo...

me gusto...