Hoy desayuné con toda calma café con una guayaba mientras
ojeaba una revista de sociales. Ayer me pagaron por hacer cosas que mi abuela
tuvo el buen tino de decirme que eran puras tonterías cuando era niña. El lunes dibujé durante cuatro horas
una modelo desnuda en un taller con diez personas más, tenía miedo que a mi
corazón brincando de felicidad lo escucharan los demás. La semana pasada lloré
porque me dio miedo haber hecho algo equivocado. Unos días antes de eso cerré
un proyecto de tres años que realmente estaba acabando conmigo. De lo demás ya
no me acuerdo.
8 comentarios:
La siempre deliciosa calma que viene después de un pago. Qué bueno que cerraste eso que te estaba dañando, a veces esas cosas son las más difíciles de terminar. Pura cosa bonita.
¿estás a dieta?
invítame a uno de esos talleres donde ve uno mujeres en cuernavaca. ya me estoy cansando del hamster, quiero algo en vivo
Me imagino que esas lagrimas no seran por haber cerrado ese proyecto?
Me gusto tu pintura.
Besos
Todos escucharon tu corazón te lo aseguro. jeje
Un cafe y una guayaba no es un desayuno completo, srita...
Y si de lo demas ya no te acuerdas, quiza en el fondo no valia la pena.
me encantan los dibujos
(de este blog, claro está)
me encantan los dibujos
(de este blog, claro está)
me gusto...
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