viernes, 10 de octubre de 2008

Reclamo de objetos perdidos




“El amor que no dura
podría reclamar sexo.
El sexo que no dura
podría reclamar amor.
Una vez perdidos el sexo y el amor,
uno se casa y cree
que amor y sexo son dos
cosas diferentes,

Es entonces cuando hay que darse

por perdidos.”


Hace aproximadamente un mes que perdí el cargador de mi cámara, lo busque desesperadamente por todos los rincones de mi casa, no lo encontré. Pensé que por ser un artículo que a más de uno le puede servir solo había cambiado de dueño.

Semanas más tarde no encontré mis lentes obscuros, entonces si arme una alharaca, -¡Quiero mis lentes de regreso!, me resigne maldiciendo el hecho de ser tan descuidada.

A pesar de ser tan desapegada de las cosas, mi sombrilla dorada era uno de los objetos favoritos en la vida. Como niña con zapatos nuevos, la sacaba a relucir cada vez que empezaban a caer las gotas de lluvia, y yo me visualizaba desde una toma aérea, donde se veían decenas de paraguas negros, y con un halo espectacular resaltaba la mía dorada. Ya no la encontré, la busque y busque, pregunte en los últimos sitios donde yo había estado, y no. Me dolío pero acepte su perdida.

El colmo fue ayer por la noche, mientras esperaba una visita sentada en el sillón, comencé a recorrer con la vista los objetos que decoraban mi “hogar”, vi con gusto mis plantas, el baúl que no me gusta y ahora se que no es baúl, después la mesita donde pongo porta retratos de la gente que quiero. Estaba la foto donde estoy con mi hermano, la de mis sobrinos preferidos, y luego la otra, la otra… ¡No estaba la otra! Ni siquiera me podía acordar quien estaba en la foto, pero ¿donde demonios estaba ese marco de carey?

No estaba, revise debajo de la mesita, detrás del baúl, tontamente levante el tapete, igual y ahí se había escondido, pero nada. Me senté pensando donde está el cúmulo de cosas que ya he perdido en el transcurso de 30 días.

Hoy por la mañana al elegir los aretes que me iba a poner no encontré uno, pensé, no en el destino del perdido, sino en el quedado, en cada arete que guardo sin par, y que se queda a vivir una existencia inservible, insufrible. Quizás podría hacer un libro donde irlos coleccionando y escribir su historia: “Esta arracada fucsia me la regalo Yiyi, por el día de mi cumpleaños, el par se perdió cuando me despedí de Enrique con un abrazo fuerte fuera del Coffe Bar de Mazarik”, entonces cada vez que alguien hojeara ese álbum, volvería a cobrar protagonismo y tendría un porque su existir.

¿Y de los perdidos?, ¿a quien podemos reclamar esos que se fueron?, de la pluma favorita que desapareció un día, el calcetín que dejo solito a su pareja, las tardes de domingo que no pudiste aprovechar como querías, los veranos no consumidos, las palabras de amor sin decir, las horas y horas que desaparecieron sin avisar, finalmente, los 24 años perdidos en tonterias.

Lo peor es perder las ganas, ¿a quien se las reclamo?, se que reclamar a veces es perder el tiempo, pero por lo menos ayuda a matarlo, y ya no queda perdido. Quizás deba poner un anuncio en los clasificados. Tal vez alguien lea mi anuncio, y así mis ganas, mis besos, mis horas, mi arete, mi paraguas dorado, los reconozca y les de un lugar en el universo, esperando ser nuevamente objetos preciados, que alguien encuentre y vuelva a usar con fervor.




32 comentarios:

Anónimo dijo...

No recuerdo dónde leí que así hacía Hans Christian Andersen para inventar historias. No dudo que quizás sea un pretexto para ocultar que era un hombre distraído, a quien seguramente se le perdían muchas cosas. Pero me lo imagino de paseo o contemplando una habitación hasta encontrar algo incompleto, algo fuera de lugar, algo extraviado. Por ejemplo, un soldado de plomo sin regimiento y con solamente una pierna.

A veces, creo yo, la distracción y el descuido pueden servir para hacernos más cautos, para perder el apego a las personas y cosas... o para inventar/encontrar alguna historia.

Saludos.

CállateTú dijo...

Miles, puedo decirte, querida siamesa, que han sido miles de pérdidas las que he tenido, ya sean objetos, personas, más objetos.

Las palabras de amor sin decir son las que más calan en el alma y esas son las que a veces recordamos, tanto, como la vista aérea de un paraguas dorado resaltando entre millones negros.

@webero01 dijo...

Al menos extrañar a los objetos que perdiste te ayuda a valorar mejor esas cosas, aunque ya esten perdidas,, igual se aplica con las personas,,, hay q valorarlas en su momento,, saludos perdidos ,,,

Jalo dijo...

Y cuantas cosas decimos que se pierden en los oidos del otro, ahí dentro creemos que las guardan pero no, conforme van entrando desde el pabellón auricular hasta la zona del cerbro donde se registran, en ese intervalo de tiempo, se pierden nuestras frases que creemos que calan profundamente en el otro sin embargo, ¿Cuantas frases de esas se habrán perdido?.
No recuerdo aquello que me dijiste.

CállateTú dijo...

Eso que comenta jalo es harto cierto... No es posible que tantas frases que creemos harán reaccionar al otro se encuentren ahora perdidas en el limbo...

Lucho dijo...

Imagino que tus cosas perdidas si son apreciadas,
en especial los besos.

Anónimo dijo...

yo perdí mi lugar en el espacio un montón de años después de haberlo encontrado. ha de ser un fenómeno del treitañismo.

NTQVCA dijo...

Ivanius:
Creo que el asunto va por el desapego a las personas, a veces, tienes razón, nos hacemos los cautos para no sufrir.

Cállatetú: ¿Que voy a hacer con tantas promesas de amor por decir?...¿eso era una canción?

Webero: Ja, ja, saludos encontrados, por cierto, bien por tu blogg.

NTQVCA dijo...

Jalo: La mayoría e las veces escuchamos solo lo que nos interesa, el problema esta en hacer que nuestro interlocutor escuche lo que a nosotros nos interesa. ¿Ya le dije que me late como escribe?.

Lucho: ¿Usted cree que los sonrojos se pierdan en el ciber espacio?
¿Y la fiesta?

Ahora que hice:
Generalmente pienso que el tiempo es el culpable de lo que pierdo, debo encontrar el secreto para ir disfrutando mientras se esfuman.

CállateTú dijo...

Siamesa: No sé si era canción... Al menos no recuerdo.

Las palabras de amor sin decir... Chales, yo expresé las mías y ve cómo me fue. Del nabo.

¿Odio a las Gordas? dijo...

No todo está perdido.
Primero iré en busca del paraguas dorado, una vez que lo encuentre, iré tras las ganas y los besos, que te los daré debajo de ese paraguas. Si llueve.

NTQVCA dijo...

cállate:
Ya vendrán oprtunidades para desplayarse mi niña.

Señor que odia a las gordas: y Aunque no llueva también.

Anónimo dijo...

fijate que justo hace unos minutitos perdí algo, bueno en realidad no era mio (brincos diera este cuerpo ja), solo lo vi pasar, me quedo el olor de su perfume ahh que rico, pero de esos que huelen bien, no jaladas!, rizos,ojotes,cuerpecito de pecado...sabroson ya sabes.
Y lo perdí, lo perdí, tal vez si le hubiera gritado como alguien me sugirió no estaría solo diciendo estas palabras, estaría en los hechos. Se siente re feo perder algo cha!.
un beso para uste señorita que no tiene que ver con el love.
su mas ferviente admiradora...ya sabe yo merengues.

NTQVCA dijo...

Ferviente admiradora anónima que vende merengues:
Yo creo que si al pasar le hubiera gritado algo como: "¡Sabroso!", es más probable que él, objeto reclamado, se hubiera asustado. Intente otra técnica y no lo pierda de vista. Y tiene razón, bien que los hombres huelan rico y traigan pelito dspeinado, para mi, muy importante que tengan buena pierna. Sip.

Mercury dijo...

Pues yo tengo un beso sin usar que podria regalarte para alegrarte un poco el dia y olvidaras por un rato todo lo perdido... quiza con el empezarias a recuperar y coleccionar cosas valiosas.. :P

ZiilY dijo...

jajaja...
pues permiteme decirte que yo no pierdo la cabeza por que esta pegada a mi...aunque la imaginacion la despega de vez en cuando...
no pienses en lo perdido...sino en lo ganado

aquellas sonsisas...el viento de cada otoño...la luz de aquella vela al final del pasillo...

saludines...

el7palabras dijo...

Oigaa, usté le saca lo poeta a todos por acá.
Bien.

Eso es algo para remarcar.
Nomás no empiece a cobrar por favor.

Amorexia. dijo...

El amor es un objeto reciclable?

Cuando termina no desaparece?

Saludos a deshora.

Anónimo dijo...

Ando en carreras, estos días no he tenido ni tiempo para escribir. El político me pudre, mete cosas al blog que no debería. Creo que traman algo pero todavía no sé que es.
En fin... a quien le importa.

No pierdo la cabeza por que no puedo, o tal vez.. ya la perdí.
Siempre me pierdo.. en letras o en carretas.. oxido o sin el...

paso después con más calma.. no encuentro el teclado.

Saludos
Hannibal

Anónimo dijo...

Eso me asusta de ciertas cosas que no se pueden recuperar ni aunque uno no lo quiera, como el tiempo.

O de ciertas cosas que perdí por intentar conservar.

Rich. dijo...

Esto ha terminado siendo muy profundo para mi y el mani que tengo de cerebro para estas cosas, yo iba a proponer un ultrafuturico sistema GPS para cada objeto de nuestra pertenencia y asi cada que lo perdamos simplemente vamos y monitoreamos su ubicacion y voila!
Pero no, todos hablan de besos, horas, palabras sin decir y demas cosas inmonitoreables, asi que no lo propongo. Sniff.
Buen post, aunque no tan alegre como el pasado.

NTQVCA dijo...

Mercury: nada mejor que besos nuevos.
Mandemelo pues.

Zil: Seguire tus jovenes consejos.Me late lo de la luz al final del pasillo.

Dear seven words: A toda acción corresponde una reacción, y tiene su onda ver que aqui funciona.

NTQVCA dijo...

Amorexia: Para cuando se convierte en objeto, ya no es amor.
Gracias por pasar, a esas deshoras que normalmente son mis horas.

Hannibal: ¿A quien le importa?, a mi, hay boicot en el barco?.
Muchas gracias por los saludos con tiempo encontrado.

Raulín Raulón: Y lo peor, darse cuenta que las perdimos, y encontrarnos con "si hubieras".

NTQVCA dijo...

Rich:
Que más profundo que idear un GPS para encontrar los besos perdidos.
Mi aplauso para usted y voila!

Fhercho dijo...

Me gusto el blog, y espero que este blog no sea uno de tantos que se quedan perdidos... Saludos

Anónimo dijo...

Odio perder cosas.
No, odio contar que he perdido esa cosa.
No, odio escuchar de alguien más que debí ser mas cuidadoso en cuidar esa cosa.
No, odio saber que esa persona odiosa, tiene razón.
No, odio buscar echarle culpa a alguien más de un descuido totalmente mío.
No, odio que perder algo, te baje la moral.
No, odio tener que suplantar lo perdido con duplicados.

Gracias por el comment.

Sonqo Sua, El Fiel!

Luz dijo...

Los objetos perdidos, son recuerdos , sentimientos que tuviste cuando los compraste o te los regalaron, perderlos te deja un vacio, no por lo material, sino por el sentimiento, yo me aferro a cositas que son sentimientos, el peine de hello kitty que increiblemente tengo desde pequeña, el vestido sexy que use en una cita especial(aunque ya ne este de moda) el poemita corto, escrito en una servilleta por un enamorado, entiendo lo que sientes, yo me aferro a estas pequeñas cosas y me aterra perderlas no por lo que valen sino por lo que significan para mi, ( y ojo si se pierden no las quiero en los clasificados, llamame egoista ;-))abrazos.

NTQVCA dijo...

Fhercho: No nos perdmaso entonces. Encontremonos más seguido.

Sonqo Sua:
Estimado redentor de la fidelidad, con tanto odio terminará perdiendo el sentido original.

NTQVCA dijo...

Luz:
Después de lo descrito me aprece más que valido tu egoismo.

Bony Bocu dijo...

Buen post. Me gustó. Muchos son los objetos que,de alguna manera u otra, irremediablemente forman parte de nuestras vidas porque definen o traen recuerdos de personas a quienes queremos mucho o circunstancias que alguna vez vivimos.
Nos leemos. Cuidate.

NTQVCA dijo...

eb: Quizas el problema es aceptar el desapego de lo material, y comprender que no es lo más importante.

Anónimo dijo...

Ay noooo, que sentimiento de nostalgia tan grande me dio leer ese post. Me fascina tu blog, me fascina, me delcaro adicta de hoy en adelante!!!!

Por cierto, seria chiva poder entre varias personas tener un baul de aretes perdidos y hacer par con los otros sontos, quien dice que el que no sean iguales les impide verse bonitos en las orejas!